14/05/2026
Todo llega en el tiempo perfecto de Dios, aunque a veces el corazón se impacienta y la mente duda.
Hay procesos que no entendemos, silencios que pesan y caminos que parecen largos, pero cada paso tiene propósito.
Lo que es para ti no se adelanta ni se retrasa; simplemente llega cuando estás listo(a) para recibirlo.
Confía en que lo que hoy no comprendes, mañana tendrá sentido. Dios no se equivoca, ni olvida, ni abandona.
Mientras tanto, sigue creciendo, creyendo y avanzando. Porque cuando llegue lo que tanto esperas, entenderás que no fue demora, fue preparación para bendecirte plenamente. CANTARES 4:1