17/05/2026
El día de ayer, nuestra comunidad se reunió con el corazón rebosante de fe para celebrar la Santa Misa de Acción de Gracias en honor a todas las madres. Fue un encuentro marcado por la oración, el reconocimiento y la profunda emoción de vivir momentos significativos para nuestra vida espiritual.
Durante la celebración, tuvimos el honor de contar con la presencia de nuestra querida Madre Isabel. Con sentimientos encontrados, pero con una gratitud inmensa, nos despedimos de ella, reconociendo su loable labor y su incansable servicio a Dios entre nosotros.
Gracias, Madre Isabel, por ser testimonio vivo del amor de Cristo y por entregarse con tanto cariño a esta misión. Su huella permanece en cada de nosotros.
En este mismo espíritu de renovación, abrimos las puertas de nuestro corazón a nuestra nueva madre de la Juventud, Madre Elena. La recibimos con los brazos abiertos, entusiasmados y listos para emprender una nueva etapa bajo su guía.
Estamos convencidos de que, caminando juntos y de la mano de Dios, seguiremos fortaleciendo nuestra fe y servicio.
Que la Virgen María siga bendiciendo el camino de ambas. ❤️