14/05/2026
Más alla del mensaje profético que hizo nuestra Señora en Fátima, mensaje el cuál puede llevarnos al temor de los eventos que ocurriran en la proximidad de los tiempos, ella también hizo una promesa: "al final mi Inmaculado Corazón triunfara".
Este profecía no puede hacernos llenar más que de esperanza y confianza total en nuestra Madre y a pesar de las grandes calamidades con las cuales la humanidad será castigada por no haber hecho caso a la invitación a la conversión que hizo nuestra Madre en Fátima, Portugal, a pesar de todos estos eventos catastróficos, tenemos la certeza de que serán la antesala del triunfo de María en los corazones de los hombres, y será por consecuencia, el cumplimiento de la promesa que hizo la Virgen.
Hoy con más razón acudamos y aceptemos el llamada de rezar el Rosario, para alcanzar la paz a nuestras familias y al mundo entero. Este llamado no es exclusivo para santos ni profetas, sino para cada uno de nosotros que con la migaja de oraciones que hagamos estaremos dando nuestro aporte al pedido de nuestra Señora.