28/04/2026
“Y el cielo, incapaz de contener el dolor… lloró con su pueblo.”
En este pasado Viernes Santo, el Cortejo Procesional del Santo Entierro de la Consagrada Imagen del Señor Sepultado de la Paz se vivió de una manera distinta, marcada por la lluvia que, lejos de apagar la fe, la hizo más profunda y sincera.
Bajo cada gota, el pueblo fiel caminó, como quien no abandona al Señor en la hora más oscura; y entre calles mojadas y pasos firmes, el dolor se volvió ofrenda, y la perseverancia, testimonio vivo de amor.
Fue un cortejo donde el cielo y la tierra se unieron en un mismo sentir, donde la lluvia no fue obstáculo, sino compañía silenciosa que envolvía el paso del Señor en un manto de recogimiento.
Que estas imágenes nos recuerden que la fe verdadera no se detiene, que acompaña, que permanece… incluso en medio de la tormenta.
Señor Sepultado de la Paz, danos la paz.