24/08/2019
Habacuc 2:1 nos invita a esperar confiados: "Señor, Ya te he presentado mi queja, y ahora voy a estar muy atento; voy a esperar tu respuesta".
Si ya hicimos lo que a nuestra mano está, igual que Habacuc, nos resta esperar confiados, con toda nuestra atención puesta en el Señor, recordando siempre, que en anteriores ocasiones hemos recibido Su respuesta y Su fidelidad se ha mostrado para con nosotros en todo momento, Su misericordia nos permite despertar cada mañana.
Debemos descansar confiados en que Dios hará lo necesario en el momento preciso; independientemente de que lo entendamos o no.