10/03/2026
A los 35 años, el judío Ed Grifenhagen decidió leer la Biblia entera para refutar la fe de los cristianos en Estados Unidos.
Proveniente de una familia judía devota, nadie jamás había compartido con él el Evangelio de Cristo.
Pensé: «Si no lo voy a creer, necesito leer lo que digo no creer». Dije: «No puede ser tan difícil de refutar». Fue lo más arrogante que he dicho en mi vida», relató Ed en una entrevista con CBN News.
De enero a septiembre de 2000, el judío leyó el Antiguo Testamento. «En septiembre, lo terminé y pensé: Este no puede ser el final de la historia», declaró.
Poco después, como no tenía una Biblia completa, Ed fue en secreto a una librería y compró un Nuevo Testamento.
“Me colé en una librería cristiana porque me daba miedo que mi padre me viera entrar. Me costó mucho comprar un Nuevo Testamento porque los buenos jóvenes judíos no leen el Nuevo Testamento”, comentó.
Ed también leyó libros del apologista cristiano Josh McDowell y de Lee Strobel, el ateo que se convirtió a Cristo.
"Clamé al Señor para que me salvara"
Un año después de iniciar sus estudios para refutar al Dios de los cristianos, el judío llegó a una conclusión totalmente diferente de la que había imaginado.
Ed quedó impactado por el mensaje completo de la Biblia y creyó que la Palabra de Dios era verdadera.
"El 17 de enero de 2001 me di cuenta de que creía cada palabra de ese libro y quedé impresionado", testificó.
"Acabé creyendo que cada palabra del libro en el que dije que no creía era verdadera, infalible e inerrante. Simplemente clamé al Señor para que me salvara."
Ese día, el judío creyó en Jesús como el Mesías y se convirtió. «Pasé de perdido a redimido», declaró.
Destacó: “Con el tiempo, comencé a hacer pequeños estudios de palabras, profundicé y me di cuenta de que, desde el primer versículo del Génesis, todo apunta a Jesús”.
Hoy en día, Ed Grifenhagen se desempeña como pastor, evangelista y autor.