07/08/2024
En medio de esta profunda tristeza, agradecemos al Señor por la ejemplar vida de hermana Juanita y pedimos al divino Consolador que acompañe a su hijo, a quienes la cuidaron incansablemente y a sus demás familiares; que los abrace con ternura y los llene de su dulce paz, mientras esperan el cumplimiento de la solemne promesa:
"Entonces vi un cielo nuevo y una tierra nueva...y ya no habrá más muerte, ni habrá más llanto ni clamor ni dolor; porque las primeras cosas ya pasaron". ¡Dios hará nuevas todas las cosas!
Pronto, cuando Jesús regrese, la veremos. ¡Mientras tanto, preparémonos para el reencuentro!