22/07/2026
Este milagro nos muestra que Jesús es Señor de todo, incluso de lo más pequeño. No necesitó hacer algo grandioso para cubrir lo necesario.
Jesús es el Dueño de todo, pero elige actuar con amor y misericordia: cede su derecho para no confundir ni alejar a nadie, usa su poder para cuidar lo justo y necesario. Él sabe exactamente lo que te hace falta, lo prepara incluso donde menos lo imagina.