Es un servicio de animación y formación misionera, que ofrece las OBRAS MISIONALES PONTIFICIAS, desde la obra de la PROPAGACIÓN DE LA FE para ayudar a los jóvenes a crecer en la fe católica y a realizar la propia vocación con espíritu Misionero Universal
LA JUVENTUD MISIONERA NO PRETENDE: formar grupos, ni ser un movimiento juvenil, sin embargo, asocia en grupos fermento a los jóvenes que se compr
ometen en la animación delos otros jóvenes. LA JUVENTUD MISIONERA fue fundada para ayudar a los jóvenes en la formación y proyección misionera a todo el mundo. Actualmente esta comprometida en algunos países de nuestro continente como: ( Guatemala, Panamá, El Salvador, Brasil, Argentina, Chile, Bolivia, Ecuador, Colombia, Venezuela, Canadá...)
¿POR QUÉ JUVENTUD MISIONERA? JUVENTUD: Porque la componen adolescentes y jóvenes; porque además se dirige a servir a toda la juventud, para que cumpla su propia misión. Ayuda a que el joven viva como joven y ejerza su liderazgo juvenil. MISIONERA: Porque sus miembros se proponen ser misioneros y porque sus servicios fundamentales son la animación y cooperación misionera. Todos los jóvenes de 16 años en adelante, que quieran hacer tierra de misión el lugar donde se encuentren: la familia, el colegio, la parroquia, movimientos juveniles. NUESTROS OBJETIVOS
General: Informar, sensibilizar, animar y educar el espíritu misionero en el joven, despertando interés por la evangelización universal en todos los jóvenes, para que la Iglesia local y particular tome conciencia de su vocación misionera. Específico: Ofrecer a los jóvenes un CURSO DE ANIMACIÓN Y ESPIRITUALIDAD MISIONERA (CUANESMI) . en tres etapas, cada tema tiene sus respectivos talleres dando lugar a que el joven se encuentren con Cristo misionero del Padre y el Espíritu Santo les impulse a darlo a conocer: “Evangelizar al joven por el joven”
¿QUÉ NOS PROPONEMOS? Reforzar la vida cristiana y la formación misionera para que respondan a las necesidades de la Iglesia en el tercer milenio. Capacitar al joven como líder misionero, para que se comprometa en su comunidad parroquial y más allá de las fronteras. Apoyar mutuamente el discernimiento y maduración de la vocación misionera en la juventud. Promover la cooperación espiritual y material, para la evangelización universal de los no cristianos. Mantener una actitud de “escucha” al Espíritu Santo como la Santísima Virgen María y como ella “conservar” y llevar a la práctica la Palabra del Señor.