Iglesia Casa de Gracia

Iglesia Casa de Gracia Iglesia centrada en el evangelio establecida para manifestar nuestro amor por Dios, amor por la iglesia y amor por el mundo.

Iglesia sana centrada en el evangelio establecida para ser instrumento para la predicación del mensaje de salvación provisto por la obra redentora de Jesús en la cruz del Calvario y en Su resurrección de entre los mu***os para dar vida juntamente con Él.

26/04/2026

Mensaje de hoy: De Muerte a Vida
Efesios 2:1-3

19/04/2026
05/04/2026

EL REY RESUCITÓ — Y ESO CAMBIA TODO

Reflexión basada en Lucas 24:1-9

Hoy es Domingo de Resurrección. Pero seamos honestos: es fácil celebrar la resurrección de Jesús el domingo y el lunes vivir exactamente igual que antes. Como si nada hubiera pasado. Como si la tumba siguiera llena.

Y esa es precisamente la pregunta que los ángeles le hicieron a las mujeres aquella mañana:

”¿Por qué buscan entre los mu***os al que vive?”

Ellas fueron a la tumba con especias aromáticas para embalsamar un cadáver. Fueron a honrar a un mu**to. Pero el problema no era que no sabían, era que no habían creído lo que Cristo mismo les había dicho. Y muchas veces, nosotros hacemos exactamente lo mismo.

¿QUÉ SIGNIFICA EN LA VIDA REAL que Cristo resucitó?

En tu casa:
Cuando reaccionas con enojo, con orgullo, con palabras que hieren, con una falta de perdón que llevas semanas cargando… no es solo que “tienes mal carácter”. Es que en ese momento estás viviendo como si Cristo no estuviera transformando tu corazón. La resurrección no es solo un evento del pasado. Es poder real para perdonar hoy, para hablar diferente hoy, para soltar hoy lo que llevas cargando.

En tu trabajo:
Cuando caemos en deshonestidad, en hacer las cosas a medias, en tratar mal a las personas… no es solo falta de ética. Es que olvidamos que trabajamos delante de un Rey que resucitó y que todo lo ve. Trabajar con integridad no es perfeccionismo, es consecuencia de creer que Cristo vive.

En tus relaciones:
¿Hay alguien a quien no has perdonado? ¿Una conversación que has evitado? ¿Una relación rota que has dejado así porque “ya no tienes energía”? El evangelio dice que fuiste perdonado de una deuda impagable. Eso no te da excusa para no perdonar, te da el poder para hacerlo, aunque cueste, aunque duela.

En tu fe diaria:
Si te está costando orar, si ya no quieres venir a la iglesia, si el evangelio se siente lejano y frío… posiblemente no es que estás muy ocupado. Es que dejaste de exponerte a las palabras de Cristo. No necesitas una revelación nueva. Necesitas recordar lo que Cristo ya dijo. Una prédica durante la semana. Diez minutos de oración aunque sea con pocas palabras. Alabanzas que pongan tu mente en lo que es verdad.

En tus conversaciones:
¿Cuándo fue la última vez que hablaste de Cristo con alguien que no lo conoce? No tienes que ser pastor ni tener respuestas para todo. Solo habla. En el trabajo, con la familia, con los amigos. Cuando alguien te abra su corazón, ahí está la oportunidad. Sirve a las personas a tu alrededor, para que vean que algo en ti es diferente, que Cristo vive en ti.

LA PREGUNTA QUE NO PODEMOS IGNORAR

Un periodista llamado Lee Strobel, completamente incrédulo, decidió investigar la resurrección de Cristo para demostrar que era mentira. Entrevistó expertos, analizó documentos, cuestionó cada detalle. Pero mientras más investigaba, la evidencia lo llevaba al mismo lugar: una tumba vacía y un Jesús que vive. Terminó creyendo. Y hoy anuncia al Rey resucitado.

La pregunta no es solo si Strobel creyó.

La pregunta es: ¿tú crees que Cristo realmente resucitó, o vives como si siguiera mu**to?

Porque si Cristo resucitó, entonces el pecado fue vencido. La muerte fue derrotada. El perdón es real. La transformación es posible. Y todo lo que hacemos tiene sentido eterno.

Pero si vivimos ignorando la resurrección, si la celebramos solo en abril y el resto del año actuamos igual que todos, entonces la tumba vacía no nos está cambiando en nada.

PARA CERRAR:
La resurrección no es solo historia. Es el fundamento de todo. Sin ella no hay esperanza, no hay perdón, no hay salvación, no hay nada.
Pero Él resucitó.

Y porque resucitó, hay vida para los que estaban mu***os, perdón para los culpables, y esperanza real para los que cargan con todo.

“Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en Mí, aunque muera, vivirá.”
@— Juan 11:25

El Rey no quedó en la tumba.
El Rey resucitó.
Y eso lo cambia todo.

📍 Casa de Gracia Guatemala
Serie: La Historia del Rey — #03
Basado en Lucas 24:1-9
Sermón: EL REY RESUCITADO

Hay verdades que no comienzan en el tiempo… comienzan en la eternidad.Este domingo seguimos nuestra serie expositiva en ...
01/03/2026

Hay verdades que no comienzan en el tiempo… comienzan en la eternidad.

Este domingo seguimos nuestra serie expositiva en la carta a los Efesios con el mensaje:

“Hijos desde la eternidad”
📖 Efesios 1:3–6

Antes de que usted respirara por primera vez, antes de que existiera su historia, Dios ya había determinado su propósito en Cristo. No somos un accidente. No somos improvisación. Somos parte de un plan eterno que tiene como centro la gracia de Dios.

Venga y profundicemos juntos en las riquezas de esta verdad gloriosa.

🗓 Domingo 1 de marzo 2026
⏰ Servicio: 10:00 AM
📡 Transmisión: 10:35 AM

📍 Iglesia Casa de Gracia
Serie expositiva: Carta a los Efesios

Comparta esta invitación. La eternidad tiene implicaciones para su vida hoy.

22/02/2026

SANTOS Y FIELES — Introducción a Efesios (Efesios 1:1–2, NBLA) 

Propósito de esta serie: Al iniciar Efesios, usted no solo recibirá información, sino dirección para una transformación real: la doctrina que moldea el corazón y la conducta diaria. 

I. Introducción instructiva: ¿de dónde nace una fidelidad así?
En el año 155 d.C., el anciano obispo Policarpo de Esmirna fue arrestado porque se negó a negar a Cristo. Tenía más de 80 años. Lo llevaron al estadio, la multitud gritaba presionándolo, y el procónsul romano le ofreció una salida fácil: “Jura por el César, maldice a Cristo y vivirás.” Policarpo respondió: “Ochenta y seis años le he servido, y nunca me ha hecho mal. ¿Cómo he de blasfemar contra mi Rey que me salvó?” No gritó, no discutió, no huyó. Fue quemado vivo por no negar a Cristo. 

Ahora, piense con seriedad: ¿qué le da fuerzas a un anciano, frente a una multitud que clama por su muerte? ¿De dónde nace una fidelidad así? La respuesta no es “carácter fuerte” ni “valentía humana”. Policarpo no nació santo: Dios lo hizo santo. Policarpo no nació fiel: en Cristo pudo vivir fielmente. Lo que pasó en ese estadio fue fruto de estar unido a Cristo. 

Esa es precisamente la lógica del saludo de Pablo. Cuando Pablo escribe a la iglesia en Éfeso, no se dirige a “los valientes” o “los superiores”. Les llama: “a los santos y fieles en Cristo Jesús”. 

Lección central para hoy: usted es santo porque fue apartado para Dios; usted vive fielmente porque, al ser creyente, puede ser confiable, leal y firme en la fe. Pero esto es posible solamente “en Cristo”. Fuera de Cristo, nadie es santo ni fiel. Nadie nace santo; nadie nace fiel. Nacemos separados de Dios; la caída no solo nos hizo pecadores, sino incapaces de producir por nosotros mismos la santidad y la fidelidad que Dios demanda. Si hoy hombres y mujeres pueden ser santos y mostrar fidelidad a Dios, es únicamente por medio de Cristo Jesús. 

Idea central del mensaje: Dios los ha hecho santos en Cristo, y por estar en Cristo pueden vivir fielmente. Amada iglesia: reconozcan que su fidelidad a Dios no nace de ustedes, sino de la obra de Dios que los hizo santos en Cristo Jesús. 

II. Exposición del texto: tres anclas para entender Efesios 1:1–2
Para estudiar Efesios con claridad, usted necesita observar tres cosas en el saludo:
1. El mensajero (v. 1a)
2. Los destinatarios (v. 1b)
3. El mensaje (v. 2) 
4. El mensajero: Pablo, apóstol por la voluntad de Dios (Ef 1:1a)
Texto: “Pablo, apóstol de Cristo Jesús por la voluntad de Dios.” 

Observe tres instrucciones para su fe al reconocer al mensajero.

Primero, la iglesia primitiva reconocía al apóstol Pablo como el autor de la carta; además, el contenido, la teología, el estilo y la estructura son consistentes con otras cartas paulinas. Como era su costumbre, Pablo se presenta como apóstol de Cristo Jesús. 

Segundo, entienda qué era un apóstol. En la iglesia de aquel tiempo, un apóstol era un mensajero enviado de parte de Dios con una autoridad doctrinal única para hablar y enseñar el evangelio de Jesucristo. Esto es vital, porque aclara que el mensaje no depende del gusto del predicador ni de la moda de la cultura. 

Tercero, descarte ideas equivocadas. Un apóstol no era: (a) un líder autoimpuesto, (b) una persona autoritaria/abusadora, (c) un creyente común, (d) alguien con autoridad doctrinal nueva. Pablo era apóstol por voluntad de Dios. Su ministerio no nació de ambición personal ni de reconocimiento humano: nació del propósito eterno de Dios que lo llamó, lo transformó y lo envió. 

Aplicación directa: si Pablo es apóstol por voluntad de Dios, entonces el evangelio que anuncia no proviene de “autoridad humana”, sino de la autoridad de Dios delegada en él. Por eso, el mensaje no es negociable. Esto significa que usted no puede escoger qué obedecer y qué ignorar, porque el mensaje apostólico es el mismo mensaje de Jesucristo. 

Dato que ubica la carta en la historia: Pablo escribió esta carta preso en Roma, alrededor de los años 60–62 d.C. Esta epístola está entre las “cartas de la prisión”, junto con Filipenses, Colosenses y Filemón. 

Instrucción pastoral para esta serie: durante este estudio, usted no recibirá “consejos motivacionales” como fin último, sino un mensaje con autoridad divina. Por eso, no se pierda la serie: para ser edificado en la Palabra de Dios. La Palabra que edificó a la iglesia del primer siglo es la misma que hoy puede edificar nuestra iglesia, porque no depende del hombre que la escribió ni del predicador, sino del Dios que la inspiró. 
2. Los destinatarios: santos en Éfeso y fieles en Cristo Jesús (Ef 1:1b)
Texto: “A los santos que están en Éfeso y que son fieles en Cristo Jesús.” 

Pablo no escribe a personas anónimas. Escribe a los santos ubicados en una ciudad real: Éfeso. Éfeso era una de las ciudades más importantes del Imperio Romano en Asia Menor; sobresalía por comercio, religión y cultura, pero también era una ciudad profundamente idólatra. Allí estaba el famoso templo dedicado a Artemisa (Diana para los romanos). 

Hechos 19 relata que los artesanos que fabricaban templecillos de plata de Diana provocaron un alboroto cuando el evangelio empezó a afectar sus ganancias. En Éfeso había práctica de magia y ocultismo, pero el evangelio impactaba poderosamente: “Muchos de los que practicaban la magia, juntando sus libros, los quemaban a la vista de todos.” 

Entonces, resuma la ciudad así: rica, pero espiritualmente pobre; religiosa, pero lejos del Dios verdadero; culturalmente avanzada, pero corrompida; próspera en comercio, pero dominada por idolatría. Y allí, en medio de todo eso, Dios levanta santos fieles en Cristo Jesús. 

Ahora venga lo instructivo para su identidad.

A. “Santos”: no significa “moralmente perfectos”, sino “apartados para Dios”.
La palabra “santos” no describe a gente sin pecado, sino a personas apartadas y consagradas para Dios; no porque “se portan mejor”, sino porque Dios los separó para sí mismo. “Santos” no solo habla de conducta: declara posición delante de Dios. Su posición es que han sido apartados del mundo y del dominio del pecado para pertenecer a Dios. 

Instrucción clave: nadie nace santo. Nacemos separados de Dios. La santidad no es un logro humano: es Dios separando personas del mundo para su gloria. Una persona llega a ser santa cuando Dios la une a Cristo, le aplica la obra de la cruz, la limpia de su pecado y la aparta para sí. 

Aplicación relevante: si usted está en Cristo, deje de pensar que su identidad depende del “ambiente” donde vive o trabaja. Dios levantó santos en una ciudad idolátrica; también lo sostiene hoy en medio de contextos marcados por pecado. Su llamado no es huir del mundo, sino vivir como apartado para Dios.

B. “Fieles”: Pistoi — confiables, leales, firmes; pero “en Cristo”.
Cuando Pablo dice “fieles”, usa la palabra griega “Pistoi”, usada para alguien digno de confianza. Se puede entender como creyentes, confiables, leales, firmes en la fe. Pero note cómo lo dice: no “fieles por naturaleza”, porque la naturaleza caída es enemiga de Dios; no “fieles por disciplina”, porque la disciplina no regenera el corazón; tampoco “fieles por esfuerzo propio”, porque la carne no puede producir lo que solo el Espíritu puede obrar. Él dice: fieles “en Cristo Jesús”, firmes en la fe porque están unidos a Cristo. 

Conclusión doctrinal: la fidelidad cristiana no es una virtud propia. No es capacidad humana; es consecuencia de estar unido a Cristo. Toda fidelidad verdadera es cristológica en su origen. Cristo es el fiel por excelencia; por eso solo quienes están unidos a Él por la fe participan de su fidelidad. 

Aclaración pastoral: “fieles” no significa que los cristianos nunca fallan. Significa que, a pesar de fallar, siguen confiando en Cristo, porque están unidos a Él. Iglesia: si usted está unido a Cristo por la fe, usted no está “intentando convertirse” en santo; usted ya es santo. Por eso debe vivir conforme a lo que es y apartarse del pecado de este mundo. 

Importante: apartarse del pecado no es aislarse de los inconversos, sino vivir en medio de ellos sin olvidar su identidad. Cuando esté en su trabajo, en la calle, en el campo, en medio de un ambiente marcado por el pecado, recuerde: usted le pertenece a Dios; usted está en Cristo; usted ha sido apartado para Él. 

Aplicaciones muy concretas (relevantes y actuales):
Cuando esté luchando con el pecado, no olvide quién es. Cuando el orgullo quiera dominar su corazón; cuando usted diga “así soy yo” para justificar mal carácter; cuando esté a punto de hablar palabras que van a herir; cuando la mentira parezca conveniente y el chisme entretenido; cuando las cervezas parezcan ser “la salida” a los problemas… recuerde: si estamos en Cristo, ya no somos esclavos del pecado; somos personas apartadas para Dios. 

Esto no es teoría. Pablo está enseñando una forma de pelear la batalla diaria: usted pelea desde su identidad, no para ganarse una identidad.

Usted es fiel, no porque produzca fidelidad por sí mismo, sino porque Dios lo considera confiable por medio de la fe en Cristo. Su fidelidad en el matrimonio no nace de promesas humanas, sino de permanecer en Cristo. Su fidelidad en lo secreto no nace de fuerza de voluntad, sino de comunión con Cristo. 

Aclare esto para no caer en orgullo religioso: ser santo y fiel no significa que usted no lucha, no significa que es perfecto, no significa que no peca. Ser santo y fiel significa que usted ya no se entrega libremente al pecado; ahora lucha contra el pecado. Y si por alguna razón cayó en pecado, usted corre a la gracia y al perdón que hay en Cristo. 

Advertencia amorosa (para examen propio): si alguno vive sin deseo de santidad, sin lucha por la fidelidad, sin evidencia de pertenecer a Cristo, necesita examinar su corazón y arrepentirse de su pecado. 

Cierre del punto: Dios los hizo santos en Cristo; y porque están en Cristo pueden vivir fielmente al evangelio, fielmente a su Señor que los compró con sangre. No viva tratando de “fabricar fidelidad”; viva permaneciendo en Aquel que lo apartó para sí mismo. 
3. El mensaje: gracia y paz de parte de Dios y del Señor Jesucristo (Ef 1:2)
Texto: “Gracia y paz a ustedes de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.” 

El mensaje de Pablo es un mensaje lleno de gracia y paz. En Efesios, el mensaje descansa en la gracia soberana de Dios: Dios nos escogió (1:4), nos predestinó (1:5), nos redimió (1:7). Y el anuncio es claro: “Por gracia ustedes han sido salvados” (2:8). 

Instrucción: usted no era santo; fue la gracia la que lo apartó. Usted no era fiel; fue la gracia la que lo unió a Cristo y lo hizo creyente. 

Pero Pablo también habla de paz. Para entender la paz, usted debe recordar su condición caída. La paz con Dios solo tiene sentido cuando usted recuerda que antes hubo enemistad. El hombre caído está separado de Dios, bajo condenación por el pecado y por falta de arrepentimiento; eso lo pone en enemistad con Dios. Y precisamente ahí, en esa condición de enemistad, separación y culpa, irrumpe la gracia. 

Usted no podía reconciliarse con Dios por sí mismo, porque cegado por el pecado estaba mu**to en delitos y pecados; caminaba conforme a los placeres del mundo; vivía esclavizado a deseos de la carne; era por naturaleza hijo de ira. Usted no buscaba a Dios: huía de Él. No amaba su santidad: la resistía. Era incapaz de ser fiel, porque era esclavo del pecado, mu**to espiritualmente y enemigo de Dios. 

Aquí entra el corazón del evangelio: “Pero Dios, que es rico en misericordia, por causa del gran amor con que nos amó, aun cuando estábamos mu***os en nuestros delitos, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia ustedes han sido salvados).” 

Cuando usted no podía reconciliarse, Dios tomó la iniciativa, vino a usted y le trajo paz. Pero esa paz tuvo un precio: Cristo recibió la ira del Padre; el castigo por el pecado cayó sobre Él. Cristo cargó nuestra culpa. Cristo fue a la cruz como enemigo para que nosotros fuéramos hechos santos. Por eso Pablo puede decir: “gracia y paz”. Por eso ahora somos santos y fieles: gracias a la obra de Cristo. La paz que hoy disfrutamos costó la sangre de Cristo; fue comprada en la cruz y confirmada en la resurrección. La tumba vacía es la garantía de que esa paz es real y que su gracia es verdadera. 

III. Evangelio (enfocado y claro)
Usted debe retener esto: su identidad cristiana no se construye desde su esfuerzo, sino desde la obra consumada de Cristo. Cristo cargó la ira, pagó el precio, compró la paz y aseguró por su resurrección la realidad de esa gracia. Si usted está en Cristo, usted pertenece a Dios. Si usted no está en Cristo, usted sigue en enemistad con Dios, aunque “todo parezca estar bien” externamente.  

IV. Para la vida: implicaciones y aplicaciones relevantes
A. Para no creyentes (llamado directo)
Amigo, si esta mañana usted no se considera creyente, usted no tiene la paz de la cual habla Efesios 1:2. Su vida está vacía, intentando llenarla con todo tipo de pecado. El pecado lo ha separado de Dios; aunque respire, tenga trabajo, comida y “todo parezca estar bien”, usted es enemigo de Dios, y eso es espantoso. Pero el evangelio es la mejor noticia: en Cristo usted puede ser santo; en Cristo hay perdón y gracia para todo pecador que se arrepiente. Abandone el pecado, confíe en Cristo y reciba perdón de pecados. 

Aplicación práctica (si usted está escuchando y sabe que no es creyente): no posponga el arrepentimiento. La “paz” no es un sentimiento: es una relación restaurada con Dios por medio de Cristo. Hoy es el día para dejar de maquillarse por fuera y rendirse al Señor por dentro.

B. Para creyentes (dirección para la serie y para la semana)
Hoy comenzamos un viaje profundo. Efesios no es solo teoría: es identidad y transformación. En los primeros tres capítulos usted verá quién es en Cristo: bendecido, adoptado, redimido y sellado por el Espíritu. No se trata primero de lo que usted hace, sino de lo que Dios ha hecho por usted. Luego, del capítulo 4 al 6, verá cómo esa identidad se refleja en la vida diaria: relaciones, carácter, familia, testimonio. La doctrina no está separada de la práctica: la gracia produce una vida nueva. Por eso, no se pierda la serie: no venimos solo a aprender; venimos a ser transformados. 

Aplicaciones para esta semana (concretas y medibles):
1. Comience cada mañana recordándose el saludo de Efesios 1:1–2: “Soy santo (apartado), soy fiel (por unión con Cristo), vivo bajo gracia y paz.” Esto entrena su mente a pelear desde la identidad.
2. Identifique su “punto de quiebre” más común: orgullo, palabras que hieren, mentira, chisme, escapes pecaminosos. Cuando aparezca, no diga “así soy yo”; diga: “Estoy en Cristo, no soy esclavo del pecado; pertenezco a Dios.” 
3. Si usted cae, no se esconda ni se acostumbre. Corra al perdón en Cristo, confiese, corte con el patrón, busque ayuda si es necesario. La marca del santo no es “nunca falla”, sino “no se entrega libremente al pecado: lucha y vuelve a Cristo”. 
4. Examine su corazón con honestidad: ¿hay deseo de santidad? ¿hay lucha por la fidelidad? ¿hay evidencia de pertenecer a Cristo? Si no la hay, la respuesta no es “me porto mejor”, sino arrepentimiento real y fe real. 

V. Conclusiones: salga definido por Cristo, no por el miedo
Para finalizar, regrese a Policarpo: él pudo enfrentar el estadio, la presión de la multitud y la muerte porque sabía quién era. Sabía que era santo y fue fiel; permaneció en la fe porque estaba unido a Cristo. Dios le dio fuerzas para soportar la agonía. Él no se definió por el miedo, ni por las circunstancias, ni por amenazas: se definió por su relación con Cristo. 

De la misma manera, Efesios 1:1–2 nos recuerda que la identidad se recibe por gracia. Somos santos y fieles en Cristo. No por perfección propia, sino por la obra de Jesús en nosotros. Iglesia, salgamos convencidos de quiénes somos: ya no somos esos pecadores que amaban y se entregaban al pecado libremente; ahora somos santos. Ya no somos enemigos de Dios ni del evangelio; ahora somos fieles, creyentes, firmes en la fe. 

Y si Policarpo no negó a su Señor frente al fuego, nosotros tampoco callaremos la gloria de Cristo. Saldremos con gozo, identidad y valentía, porque el Rey que lo salvó es el mismo que nos salva a nosotros. ¡Al único y sabio Dios sea la gloria para siempre! Amén. 

08/02/2026

Falsas Fuentes
Jeremías 2: 11-13

Este domingo continuamos con nuestra serie LIBRES con un mensaje que todos necesitamos escuchar: “La ley de la siembra y...
29/11/2025

Este domingo continuamos con nuestra serie LIBRES con un mensaje que todos necesitamos escuchar: “La ley de la siembra y la cosecha” – Gálatas 6:7–10

En un mundo donde a veces parece que nada tiene consecuencias, Dios nos recuerda una verdad eterna:
🌱 Lo que sembramos con nuestra vida… eso es exactamente lo que terminamos cosechando.

Sembrar en la carne trae desgaste, culpa y destrucción. Sembrar en el Espíritu trae vida, paz y fruto que permanece.

Acompáñanos este domingo y descubramos juntos cómo vivir sembrando para Dios, para nuestra familia y para nuestra propia alma. 🙌

📅 Domingo 30 de noviembre 2025
⏰ Servicio: 10:00 AM
🎥 Transmisión: 10:35 AM
🏠 Iglesia Casa de Gracia

¿Qué significa vivir la verdadera espiritualidad? No es perfección, no es apariencia, no es religiosidad.Es aprender a t...
23/11/2025

¿Qué significa vivir la verdadera espiritualidad? No es perfección, no es apariencia, no es religiosidad.
Es aprender a tratarnos como Cristo nos trató: con gracia, restauración y mansedumbre.

Este domingo en Casa de Gracia continuamos nuestra serie LIBRES en la carta a los Gálatas con el mensaje:

“La verdadera espiritualidad” — Gálatas 6:1–5.

📅 Domingo 23 de noviembre 2025
⏰ Servicio: 10:00 AM
🎥 Transmisión: 10:35 AM

Te esperamos.
Que Dios siga formando en nosotros un corazón que restaura, acompaña y ayuda en las cargas de los demás.

El fruto del EspírituGálatas 5:22–26En un mundo lleno de prisas, presiones y reacciones impulsivas, Dios nos llama a alg...
16/11/2025

El fruto del Espíritu
Gálatas 5:22–26

En un mundo lleno de prisas, presiones y reacciones impulsivas, Dios nos llama a algo mejor: una vida transformada por Su Espíritu.

Este domingo descubriremos juntos cómo el Espíritu Santo produce en nosotros un carácter nuevo: amor, gozo, paz, paciencia, bondad, fe, mansedumbre y dominio propio.
No es un esfuerzo humano, es una obra de Dios en quienes pertenecen a Cristo.

Te invitamos a aprender, crecer y ser renovado en la Palabra.
📅 Domingo 16 de noviembre 2025
⏰ Servicio: 10:00 AM
🎥 Transmisión: 10:35 AM
📍 Iglesia Casa de Gracia

¡Te esperamos! 🙌

CONTRACORRIENTEGálatas 5:16–21En un mundo que empuja hacia el pecado, la cultura y los deseos de la carne… seguir a Cris...
08/11/2025

CONTRACORRIENTE
Gálatas 5:16–21

En un mundo que empuja hacia el pecado, la cultura y los deseos de la carne… seguir a Cristo significa nadar contra la corriente.

Este domingo descubriremos cómo vivir una fe firme, auténtica y guiada por el Espíritu en medio de un mundo que va en la dirección contraria.

🗓 Domingo 9 de noviembre 2025
⏰ Servicio 10:00AM
📍 Iglesia Casa de Gracia
📡 Transmisión 10:35AM | Facebook Live

No sigás la corriente… seguí a Cristo.

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