22/12/2024
ESPERANDO EL ESTRENO DEL 2025
Las despedidas son tristes, pero se hacen necesarias para darle espacio a algo nuevo.
El 2024 está agonizando, ya a punto de partir, nos quedan recuerdos gratos que debemos cultivar y recordar con gratitud.
Fue un tiempo de vida que quizá con alti bajos, nos ha dejado gratas experiencias que nos hizo madurar y aprender algo nuevo.
Sin duda alguna hoy tenemos que innovar muchas cosas, que no fueron funcionales y que probablemente no lo serán en el nuevo año, si lo seguimos haciendo.
Tenemos que saber que el tiempo son sólo oportunidades de vida que Dios nos brinda. Pero él como queremos vivirla eso ya es responsabilidad nuestra.
El tiempo es vida y bendición de Dios, el aprovechamiento del tiempo y la distribución de las bendiciones ya son desiciones personales.
Organicemos bien nuestro proyecto de vida y apuntémosle a algo.
Si organizamos un plan de vida, tendremos nuestra propia guía para conducirnos bien; pero si no lo hacemos tendremos que recurrir al plan de alguien y aunque no lo conozcamos tendremos que ser guiados y celebrar los logros que el dueño del plan tenga, que obviamente no son sus logros, si no los logros de alguien a quien usted sigue.
Fijemos metas, que eso es apuntarle a algo, que si usted se propone, se esfuerza y trata de apuntarle a algo, usted le pegará a algo, mientras que si usted no le a punta a nada, a nada le pegara.
Seamos diligentes, no negligente.
Ser diligente implica sacrificio, un sacrificio que al final nos dejará satisfacción.
Ser negligente es vivir una vida pasiva que al final no nos dejará más que perdidas y decepciones al ver a otros obtener logros, mientras que nosotros sólo funcionamos como espectadores.
Dios nos trae un año de bendiciones y debemos esperar con Alegría lo que Dios nos trae.
Dígamelo a Dios al 2024. Y esperemos con Alegría el 2025 que sin duda alguna será un año de bendiciones de parte de Dios, pero de grandes desafíos y muchas dificultes por las determinaciones de hombres malévolos que sólo les interesa sus bienes personales.
Que Dios le bendiga y que el nuevo año verdaderamente sea nuevo para usted.