FUNDAMENTO DOCTRINAL Y ORGANIZACIÓN MINISTERIAL DE IGLESIA DE DIOS JESUCRISTO PODER Y GLORIA. Somos una Iglesia Evangélica Mesiánica del Reino
Los elegidos de Dios en Jesucristo
Somos una nación santa extraída por nuestro Señor Jesucristo del gentilicio pagano
Pertenecemos al Reino de los Cielos
Somos elegidos y predestinados
Somos adoptados hijos de Dios
Somos linaje de Dios y real sacerdocio
Pertenecemos al pacto de Abraham en Jesucristo
Tenemos descendencia de Dios en Cristo, por el Espíritu Santo
No somos extranjeros ni advenedizos sino de la familia en Cristo
Pertenecemos a la Jerusalén que está en el cielo
Nuestra doctrina no es gentil, viene de Israel (Escritura)
Nuestra iglesia tiene un fundamento apostólico y Profetico (Efesios 2:20). Es presentada al mundo con el nombre de: Iglesia de Dios Jesucristo Poder y Gloria. Estableciendo el apostolado de acuerdo a la iglesia que fundó Jesucristo y la continuidad del Apóstol Pablo que es propiamente de origen bíblico (Hechos 2:42, Gálatas 2:8-10). De ésta palabra Mesiánica (Gálatas 1:11-12) y continuidad apostólica para las naciones, ha surgido nuestra doctrina 1ª Timoteo 1:3-4, que ha tomado un carácter profético apostólico en su revelación. La palabra que define a la iglesia de Jesucristo es hebrea, viene de Jerusalén. Con base a esta doctrina nos identificamos como una IGLESIA EVANGÉLICA MESIÁNICA DEL REINO. Somos una iglesia evangélica porque proclamamos el evangelio del reino (Marcos 1:14-15). Una iglesia Mesiánica porque hemos recibido al Mesías, lo proclamamos creyendo que es nuestro Rey, el Ungido, el Mesías llamado Cristo. A El servimos y seguimos (Juan 12:26) con la esperanza de que pronto ha de venir. Somos una iglesia elegida, bendecida y predestinada en Cristo (Efesios 1:3-5). Nuestra posición es mesiánica porque le pertenecemos al Mesías, somos uno en El. (Juan 17:22-23). Somos linaje escogido de Dios. “Raza, familia, estirpe”. Esto significa que le pertenecemos a Dios, somos adoptados hijos suyos por medio del Espíritu Santo. (Juan 1:11-13, Romanos 8:15-16). Somos una nación santa un pueblo adquirido por Dios. (1ª Pedro 2:9-10). De acuerdo a nuestro llamado, hemos salido del gentilicio pagano. (2ª Corintios 6.17-18. Efesios 4:17-20) Para formar el reino espiritual de los cielos (Mateo 3:2, Lucas 17: 20-21). Somos el reino que rechazó Israel y pasó a las naciones para el cumplimiento de la palabra (Mateo 21:43), éste reino es el que proclamamos como el Evangelio de Cristo (Marcos 16:15-16). Donde se aprende a ser nueva criatura (2ª Corintios 5:17), a ser consagrado y santificarse para nuestra salvación en Jesucristo. Al pertenecer al Reino de Cristo formamos su cuerpo, (iglesia), tenemos derecho a la ciudadanía de Israel. La palabra revela que somos conciudadanos de la familia de Dios (Efesios 2:19) pertenecemos a la Jerusalén de arriba, la del cielo, (Gálatas 4:26-28). La ciudadanía nos da el derecho de tomar la tierra por heredad (Romanos 8:17), ésta es la promesa que recibirán los elegidos hijos de Dios, los que esperamos al Mesías. La tierra será renovada, (2ª Pedro 3:7, Apocalipsis 20:9, 21:1-2), la tierra prometida será santificada, glorificada y la tomaremos después del juicio final. Los elegidos en Cristo iniciarán una nueva creación propiamente en la tierra de Israel (Apoc, 21:9 al 22. 22:1al 5). NO SOMOS JUDÍOS MESIANICOS, porque no somos judíos de nacimiento. Somos elegidos de Dios. Nuestro Rey es el Mesías llamado Cristo a quien adoramos. De quien recibimos la ciudadanía de Dios en el cielo. (Fil, 3:20-21). NO SOMOS GENTILES MESIÁNICOS Porque nadie puede tomar una posición de judío siendo gentil. Somos linaje, con imagen y semejanza de Dios por medio del Espíritu Santo. Los cristianos (Hechos 11:26) Somos los que podemos tomar el sinónimo del título Mesiánico de Cristo (la palabra Cristo en Griego, o Chistos nombre oficial relacionado con el Mesías (Juan 1:45). En Heb, Mesías (Mashiach), ¨el Ungido¨ es el nombre oficial en el Antuguo Testamento (Daniel 9:25). Nuestra posición en el reino Mesiánico es diferente a los judíos y a los gentiles paganos, y aún a los mismos creyentes impíos. (Mateo 7:21, 22:14, Romanos 8:1-5 al 8, Apocalipsis 4:15-18), somos hijos de Dios elegidos para alcanzar la vida eterna conforme la Palabra, y no conforme la teoría, sistematización y sectarismo del hombre religioso. No somos los únicos que hemos alcanzado esta posición en el reino mesiánico, serán todos los elegidos que tomen la verdadera palabra que los posicionará en el reino de los cielos para adorar al gran Rey Yeshua. Apóstol: Buenaventura Figueroa Palacios.