06/05/2026
SAN PEDRO NOLASCO, FUNDADOR ORDEN DE LA MERCED Pedro Nolasco nació alrededor del año 1180 en el sur de Francia, probablemente en la región de Languedoc. Desde joven mostró una profunda sensibilidad religiosa y una gran preocupación por el sufrimiento de los demás, especialmente de los cristianos que eran capturados durante los conflictos entre reinos cristianos y musulmanes en la península ibérica. Tras quedar huérfano a temprana edad, heredó una considerable fortuna que decidió emplear en obras de caridad, orientando su vida hacia la fe y el servicio.
A comienzos del siglo XIII se trasladó a Barcelona, donde comenzó a dedicarse activamente a la redención de cautivos cristianos que habían sido apresados por musulmanes. En ese contexto, se dice que tuvo una inspiración divina —junto con el rey Jaime I de Aragón y san Raimundo de Peñafort— que lo llevó a fundar en 1218 la Orden de la Merced. Esta orden religiosa tenía como misión principal rescatar a los cautivos, incluso ofreciendo la propia vida o quedando como rehenes si era necesario para lograr la liberación de otros.
Pedro Nolasco ejerció como primer superior de la orden, organizando expediciones para negociar la liberación de prisioneros y promoviendo una espiritualidad basada en la misericordia y el sacrificio. Bajo su liderazgo, la orden se expandió rápidamente por la Corona de Aragón y otras regiones, convirtiéndose en una institución clave en la atención a los cautivos y en la práctica de la caridad cristiana en tiempos de conflicto.
Murió el 6 de mayo de 1245 en Barcelona, dejando un legado profundamente marcado por la compasión y el compromiso con los más vulnerables. Fue canonizado en 1628 por el papa Urbano VIII, y su festividad se celebra el 06 de mayo. San Pedro Nolasco es considerado el patrono de los cautivos y de la redención, y su vida sigue siendo un ejemplo de entrega total al prójimo y de fe activa en la justicia y la misericordia.