17/06/2022
Ser padre es el reto más difícil y la aventura más intensa de todo varón, pero también es lo más gratificante. Es la forma más real de demostrar el amor de Dios, el amor que instruye, protege y da vida. El amor que corrige a tiempo, advierte y castiga, porque no soportaría ver mal a sus hijos. El amor que provee todo sin medida, que se sacrifica y sobreesfuerza. Aconsejan y confortan nuestro corazón cuando la situación es severa, nos hacen reír también en medio de nuestros problemas, nos hacen hombres y mujeres de bien. Y aunque los años pasen, no dejan de ser nuestro refugio y lugar seguro. De hecho mientras más tiempo pasa, más los comprendemos y amamos.