17/02/2022
En génesis 37:19
Y dijeron el uno al otro: He aquí viene el soñador. Ahora pues, venid, y matémosle y echémosle en una cisterna, y diremos: Alguna mala bestia lo devoró; y veremos qué será de sus sueños.
La envidia concluye en decir; está persona tiene lo que yo quiero, puede ser tangible e intangible. Es decir, yo quiero tener su inteligencia, su apariencia, su personalidad, su carisma o gracia, su beneplácito, su amor, su clase, su estilo, su ministerio, su pareja, su dinero etc. Eso es la envidia, es la bilis tóxica, es el patógeno permisioso, pestilente, pútrido, que enferma el cuerpo de Cristo.
El apóstol Pablo decía: alegrense con los que se alegran y lloren con los lloran. Si embargo, lo hacemos al revés; nos regocijamos con los que lloran y les va mal, lloramos por los que se regocijan y las va bien.
En Mateo nos dice: "¡Ay del mundo por sus piedras de tropiezo! Porque es inevitable que vengan piedras de tropiezo; pero ¡ay de aquel hombre por quien viene el tropiezo!
Y cualquiera que escandalizare á alguno de estos pequeños que creen en mí, mejor le fuera que se le colgase al cuello una piedra de molino de a**o, y que se le anegase en el profundo de la mar.
¿Recuerdas que paso con los hermanos de José?
Lean génesis 30 al 50
Somos leedores y oídores de la palabra de Dios?
Hace unos días dejo una 💊 en el grupo sobre Santiago y dice: Sed hacedores de la palabra y no solamente oidores que se engañan a sí mismos. Porque si alguno es oidor de la palabra, y no hacedor, es semejante a un hombre que mira su rostro natural en un espejo; pues después de mirarse a sí mismo e irse, inmediatamente se olvida de qué clase de persona es. Pero el que mira atentamente a la ley perfecta, la ley de la libertad, y permanece en ella, tradujamos está parte (PERO EL QUE MIRA ATENTAMENTE A JESÚS Y PERMANECE EN ÉL), habiéndose vuelto un oidor olvidadizo sino un hacedor eficaz, este será bienaventurado en lo que hace.
Pero José amaba al Padre, no la túnica de colores.
Él sabía que todo proviene del Padre y nada le pertenecía, no obstante era un instrumento en las manos del Padre.
Si somos sinceros y hemos pecado te pido que hagamos está oración de Fe.
Padre celestial, se que he pecado contra ti y que mis pecados me separan de ti. Creo que tu Hijo Jesucristo murió por mis pecados, que fue levantado de los mu***os, que vive y oye mi oración. Te invito Jesús a ser mi salvador y el Señor de mi vida, a gobernar y reinar en mi corazón desde este día en adelante. Se tú, haciendo y perfeccionando la buena obra en mi.