26/12/2023
Estamos por concluir el año, es la época de fiestas, regalos, y una infinidad de gastos.
Lamentablemente muchos caemos en la trampa del consumismo.
Abusamos de que hay dinero del aguinaldo y de otras prestaciones para derrochar a diestra y siniestra.
Y sin darnos cuenta, terminamos el año con los bolsillos vacíos. Sin tomar en cuenta el gasto que viene próximamente.
Vamos a comenzar el año con la obligación de pagar impuestos del predial, del refrendo del carro, además de los gastos que realizamos mes con mes.
Agua, gas, luz, teléfono, celular, rentas, despensa y una multitud de gastos que se me pasan en este momento.
Una de las razones por las que nunca nos alcanza el dinero para los pagos, es porque gastamos más de lo que ganamos. Eso es consecuencia de no planificar nuestra economía. Sobre todo hacemos muchos gastos innecesarios, gastos hormiga. Que un café, que un pan , que unos tacos, etc.
Es necesario gastar sabiamente.
Tener ahorros, no es ningún pecado, tener dinero no es malo, lo malo es afanarse por el dinero.
Cuando nos administramos correctamente y con sabiduría no hay necesidad de esclavizarse a una tarjeta de crédito, ni a préstamos.
Cuando somos esclavos de las deudas es por que caímos en la trampa del consumismo. nos afanamos en comprar la tele más grande que no necesitamos, el carro más bonito que no necesitamos, el celular más caro que no necesitamos, la ropa de marca que no necesitamos, las comidas más caras que nutren igual que una comida sencilla.
Y así muchas cosas que solamente satisfacen a nuestra vanidad y que al final nos cuestan angustia y falta de paz por estar pensando en la solución para liquidarlas.
Debemos calcular nuestras entradas y nuestras salidas de dinero.
Pero siempre tomando en cuenta que lo que gastamos no debe ser mayor a lo que ganamos.
De nuestra ganancia total debemos procurar gastar solamente un 60 o 70 % sin olvidar primeramente separar lo que es para el Señor.
Y guardar el resto para futuros gastos esperados o inesperados.
Así cuando lleguen estos gastos sabremos sin preocupaciones que podemos hacer frente a estas circunstancias.
Esto es una economía sabia.
Génesis 41:46-47
1ra de timoteo 6:10
Romanos 13:7-8
Proverbios 22:7
1ra de corintios 16:1-2
Eclesiastes.