22/04/2026
Solemne Procesión de la Venerada y Milagrosa Imagen de Jesús Nazareno del Carmen, "Señor de la Dulce Mirada", Martes Santo 31 de marzo de 2026.
🔸️Parte No.1
El bicentenario Templo del glorioso mártir y profeta San Juan Bautista, que se encuentra bajo el augusto patrocinio y mirada amorosa de Nuestra Señora, la Santísima Virgen del Carmen, se vio envuelto en la penitencia y el llamado de conversión que invita la Santa Madre Iglesia Católica, en meditación y recuerdo del Sacrificio Salvífico de nuestro Amado Redentor.
En la Rectoría de Nuestra Señora del Carmen haya su centro en la solemne estación penitencial de la Portentosa efigie que representa a nuestro Salvador con la cruz a cuestas, la Venerada y Milagrosa Imagen de Jesús Nazareno del Carmen, "Señor de la Dulce Mirada", que como ya es tradición hace su recorrido en la noche del Martes Santo, impartiendo sus bendiciones sobre todos los que en numeroso concurso de aprontan a ir al encuentro de su rostro exhausto y de terrible aflicción por el martirio infringido, pero con esa mirada misericordiosa que llena de consuelo y amor.
La actividad inició con misa solemne presidida por nuestro Rector, el muy ilustre señor canónigo, presbítero y lic. Abel Abraham García Méndez, quien se dirigió a la concurrencia con elocuente sermón.
Al finalizar la Sagrada Eucaristía se procedió con el protocolo previo al cortejo procesional, donde se bendijeron e incensaron las andas que en hermoso adorno entronizaban a nuestro Amado Nazareno.
El característico toque de silencio en señal de duelo y memoria de aquellos que se adelantaron a la casa del Padre, marcó el inicio de la procesión. Las sublimes notas de la marcha fúnebre La Fosa, de Santiago Coronado, melodía oficial de nuestra Venerada Imagen, resonaron dentro del histórico templo, mientras en la penumbra el paso cadencioso de las andas procesionales, portadas sobre los hombros de sus devotos, dirigían hacia la puerta principal de la iglesia al hermoso Nazareno.
En el exterior, las inclemencias del tiempo se hicieron presentes sobre la ciudad capital, cayendo una fuerte lluvia en las calles y avenidas del centro histórico, provocando que en previsión del resguardo de nuestra amada Imagen se procediera a cubrirlo antes de que hiciera su egreso del templo, pero la fe de sus devotos y la feligresía en general se mantuvo firme y la fuerte lluvia no mermó la afluencia de gente, que lo acompañó fielmente como aquella primera multitud que seguía sus pasos camino al suplicio, doliéndose y compadeciéndose de su sufrir. La lluvia causó que los recibimientos de alfombras y el mismo adorno procesional sufrieran las consecuencias de deterioro; sin embargo grato fue el momento cuando la precipitación empezó a mermar hasta dejar una brisa muy leve que permitió con mayor facilidad el desenvolvimiento de nuestro cortejo, el cual siguió con mucha devoción.
La solemne procesión hizo su acostumbrado paso por las calles aledañas al recinto sagrado, llegando a la plaza central y pasando por los edificios históricos, en medio del fervor del pueblo, envuelto en el misticismo de su paso cadencioso al compás de las sentidas marchas Fúnebres que dieron mayor realce al sentimiento melancólico de la ocasión. Luego de su paso por Catedral Metropolitana, donde el presbítero Luis René Sandoval Quinteros hizo la bendición al paso del Hermoso Nazareno, la procesión siguió su recorrido para tomar la nueva extensión del itinerario procesional, en el cual se dio por primera vez el paso por el Arco de Correos. Previo a ello y ya sin la presencia de la lluvia, se procedió a descubrir a la Imagen Sagrada del Redentor, para luego proseguir con el paso solemne.
Fotografías: Marvin Beteta colaborador, Alejandro Espinoza y Juan Carlos Mansilla miembros Comisión de Medios de Comunicación