24/06/2026
🔥 HOY CULMINAMOS LA PRIMERA GENERACIÓN DE LA ESCUELA PROFÉTICA INTERNACIONAL.
Hace 10 semanas comenzamos este proyecto con una convicción en nuestro corazón: obedecer una instrucción del Señor.
Sentimos que era tiempo de formar, discipular, activar y enviar hombres y mujeres comprometidos con el propósito de Dios para esta generación.
Y hoy podemos decir con gratitud que Dios fue fiel.
🌎 Durante estas semanas tuvimos el privilegio de caminar junto a alumnos de diferentes naciones de Latinoamérica:
🇬🇹 Guatemala
🇭🇳 Honduras
🇸🇻 El Salvador
🇲🇽 México
🇪🇨 Ecuador
🇵🇪 Perú
🇦🇷 Argentina
🇨🇷 Costa Rica
Personas con diferentes historias, edades y trasfondos, pero con algo en común:
🕊️ Hambre por la presencia de Dios y pasión por escuchar Su voz.
A lo largo de la escuela hablamos sobre la voz de Dios, el discernimiento espiritual, el carácter del portador, la cobertura, la ministración profética y la responsabilidad de representar correctamente el corazón del Padre.
Pero más allá de las enseñanzas, fuimos testigos de algo hermoso:
🔥 El Espíritu Santo activando dones.
🔥 Sanando corazones.
🔥 Confirmando llamados.
🔥 Levantando ministros.
🔥 Impartiendo dirección para nuevas temporadas.
Estoy convencido de que Dios habilitó hombres y mujeres en diferentes países para Su gloria y honra.
No para construir plataformas personales.
No para buscar reconocimiento.
Sino para servir al Reino y cumplir la voluntad del Padre.
Quiero agradecer profundamente a cada alumno que permaneció durante estas 10 semanas, que se conectó con fidelidad, que abrió su corazón para aprender y que decidió caminar el proceso.
Ha sido un honor servirles.
Hoy termina una escuela.
Pero comienza una asignación.
Porque el propósito nunca fue simplemente enseñar lo profético.
El propósito fue discipular y enviar portadores de la voz de Dios a sus ciudades, iglesias, ministerios y naciones.
🔥 No graduamos alumnos.
Enviamos portadores.
Que el Espíritu Santo continúe guiando cada paso de esta generación y que todo lo que fue sembrado produzca fruto abundante para la gloria de Cristo.
A Él sea toda la honra, toda la gloria y toda la alabanza.
🕊️ Amén.