08/01/2026
Nosotros hemos sido creados para servir y para amar, pero es importante evitar ser amadores de lo incorrecto. Hay dieciocho características de los hombres y una de ellas es, que son amadores de los deleites, más que de Dios; nosotros nos deleitamos, pero necesitamos conocer el deleite pleno (Isaías 58:3-14 LBLA). Por lo anterior, es necesario que desglosemos el Salmo 26:11 (LBA) en tres partes:
1. La senda de la vida es Jesús (Jesús).
2. En la presencia hay plenitud de gozo (Padre).
3. En su diestra hay deleites para siempre (Espíritu Santo).
En Juan 14:6 cuando dice: ""Yo soy el camino"", es porque Él, nos guiará a la plenitud de gozo y con ello, abarcamos las primeras dos facetas. Posteriormente, en Mateo 12:28 (LBA) vemos que Jesús echaba fuera demonios por medio del Espíritu Santo, con esto podemos conectar la tercera faceta, la cual encontramos en Lucas 11:20 (LBA) donde el dedo de Dios, está representado por el Espíritu de Dios y el dedo, está contenido en la mano, con esto, podemos observar que en su diestra habrán deleites para siempre, esto quiere decir que en la función del Espíritu Santo, encontraremos el verdadero deleite, el deseo hacia lo bueno, que Dios nos quiere dar. Uno de los deleites de la diestra lo vemos en
Proverbios 3:16.
Es necesario ser acogidos por la diestra del Señor, para que tengamos larga vida entre riquezas y honra, ahora analicemos estas dos palabras: ""Larga vida"". Actualmente por las distintas situaciones en nuestra vida, el enemigo quiere engañar a las personas, trayendo desesperación, frustración y depresión, haciéndoles creer que no vale la pena seguir viviendo, pues su plan es evitar que nos deleitemos, por ello, es importante que dejemos esos pensamientos y los entreguemos al Señor, pues Él quiere darnos larga vida y que nos deleitemos en lo que ha preparado para nosotros. Por todo lo anterior, es necesario que desechemos todo espíritu contrario a lo que Dios quiere para nosotros, Él quiere darnos larga vida y que permanezcamos en su diestra, en donde encontraremos deleites para siempre.