28/06/2025
Somos seguidores de Jesucristo y procuramos tanto recibir como compartir Su luz. En el nombre de la Iglesia se encuentra implícita nuestra teología de que “la principal piedra del ángulo es Jesucristo mismo”.
Por medio de profetas antiguos y vivientes, nuestro Padre Celestial nos ha mandado: “¡Escúchalo!” y “venid a Cristo”. “Hablamos de Cristo, nos regocijamos en Cristo, predicamos de Cristo y profetizamos de Cristo”.
Enseñamos que Jesucristo es el Hijo de Dios y, durante Su ministerio terrenal, Jesús enseñó Su Evangelio y estableció Su Iglesia. Testificamos que, al final de Su vida, Jesús expió nuestros pecados cuando sufrió en el Jardín de Getsemaní, fue crucificado en la cruz y luego resucitó.
Nos regocijamos porque, gracias al sacrificio expiatorio del Salvador, podemos ser perdonados y quedar limpios de nuestros pecados a medida que nos arrepentimos. Eso nos trae paz y esperanza, al tiempo que hace posible que volvamos a la presencia de Dios y recibamos una plenitud de gozo.