08/08/2026
Santo Domingo de Guzmán: el santo que recibió el Rosario de manos de la Virgen
Cada 8 de agosto, la Iglesia celebra a Santo Domingo de Guzmán, fundador de la Orden de Predicadores, los conocidos dominicos.
Nacido en Caleruega, Burgos, en 1170, Domingo recibió una profunda formación en filosofía y teología. Desde joven destacó por su generosidad y compasión. Durante una época de hambruna en Palencia, quedó profundamente conmovido por la pobreza y decidió desprenderse de buena parte de sus bienes y de su biblioteca para ayudar a los más necesitados.
Su amor por los demás llegó incluso al extremo de ofrecerse como rescate por un hombre que había sido capturado. Aunque finalmente no tuvo que entregarse, su gesto mostró la profundidad de su caridad.
Como sacerdote, Domingo comprendió la importancia de anunciar el Evangelio con una predicación sólida y bien preparada. Al encontrarse con la expansión de la herejía albigense, decidió dedicar su vida a la evangelización. Poco a poco reunió a un grupo de compañeros que compartían su deseo de predicar y vivir con sencillez.
En 1216, el Papa Honorio III confirmó oficialmente la Orden de Predicadores, que con el tiempo sería conocida como la Orden de los Dominicos.
Pero Santo Domingo es especialmente recordado por su vínculo con el Santo Rosario. Según la tradición, mientras se encontraba en oración, la Virgen María se le apareció y le entregó el Rosario, enseñándole a rezarlo y pidiéndole que difundiera esta oración. Desde entonces, Domingo se convirtió en uno de sus grandes propagadores.
Murió en Bolonia el 6 de agosto de 1221, a los 50 años, y fue canonizado por el Papa Gregorio IX en 1234.
Su vida dejó un mensaje que sigue vigente: evangelizar, vivir con sencillez y poner el amor a Dios y a los demás en el centro de la vida cristiana.