14/03/2026
La cosecha no es casualidad; es el resultado de una siembra previa.
Cada oración que has hecho por tu familia es una semilla.
Cada lágrima derramada es riego espiritual.
Cada ayuno, cada palabra de fe, cada intercesión… Dios la ha guardado.
Josué 24:15
“Pero yo y mi casa serviremos a nuestro creador'