22/05/2026
El Espíritu Santo es el agua viva que fecunda nuestra tierra seca. ❤️🩹
No siempre viene en el viento recio ni en el fuego que todo lo arrasa; a veces, el Espíritu Santo prefiere la brisa suave y el silencio del alma. De la mano de nuestros hermanos frailes, hoy nos adentramos en la riqueza de la mirada carmelitana para descubrir al Dulce Huésped del alma.
Gracias a los frailes por recordarnos que, para escuchar a Dios, solo hace falta callar el ruido del mundo y encender el deseo. ¡Que el Santo Espíritu siga guiando nuestros pasos en el desierto hacia la cumbre del Monte Carmelo!