30/04/2026
Es más fácil cambiar de iglesia que asumir responsabilidad dentro de una.
Buscamos lugares que encajen con nuestras expectativas, pero pocas veces nos preguntamos si estamos viviendo lo que esperamos ver.
La iglesia no es perfecta, pero sí puede ser fiel. Y muchas veces, esa fidelidad empieza cuando alguien decide quedarse, amar, servir y vivir el evangelio donde Dios ya lo puso. Otras veces implica iniciar comunidades que reflejen aquello que anhelamos ver.
No se trata de encontrar el lugar ideal. Se trata de ser parte de lo que Dios quiere hacer.