03/01/2026
Amada iglesia CFC,
Hoy uno de nuestros hermanos está atravesando una prueba muy difícil. Un incendio ha consumido su vivienda, afectando no solo bienes materiales, sino la tranquilidad y seguridad de su familia. Como iglesia, no podemos permanecer indiferentes cuando uno de los nuestros sufre.
La Palabra de Dios nos recuerda:
“Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe.”
Gálatas 6:10
**Mañana estaremos recogiendo una ofrenda especial de amor, destinada a apoyar a nuestro hermano Hugo y Micaela y su familia en este tiempo de necesidad. No se trata de la cantidad, sino del corazón dispuesto a reflejar el amor de Cristo de manera práctica.*
Cuando el buen samaritano encontró al hombre herido en el camino, no preguntó de quién era la culpa ni si era su responsabilidad. Se detuvo, lo cuidó y usó lo que tenía a la mano para restaurarlo (Lucas 10:33–35). Hoy, nosotros somos ese samaritano. Tal vez no podamos reconstruir una casa con una sola ofrenda, pero sí podemos ayudar a levantar esperanza, dignidad y fe y comprar algunos materiales necesarios.
Les animamos a orar, a participar y a extender misericordia. Como cuerpo de Cristo, cuando uno sufre, todos respondemos con amor.
Que el Señor multiplique cada semilla sembrada y nos permita ser instrumentos de Su gracia.
Para quienes puedan brindar apoyo, brindamos el número de cuenta de CFC para después hacerlo efectivo a nuestra amada familia.