LA ADORACIÓN
Tenemos como principal objetivo, la Alabanza y Adoración del único y verdadero Dios. Nosotros lo hacemos con cánticos, con aplausos, con aclamación, con las manos levantadas, con instrumentos musicales, con obediencia a su palabra, con aportaciones económicas; de rodillas, y con todas aquellas variadas formas de alabanza y adoración que establecen las Sagradas Escrituras. Nosotros, al
abamos y adoramos a Dios en Espíritu y en verdad. Dice: “Mas la hora viene, y ahora es cuando los verdaderos adoradores, adoraran al padre en Espíritu y en verdad; porque también el padre tales adoradores buscan que le adoren, Dios es Espíritu: y los que le adoran en Espíritu y verdad es necesario que le adoren”. La escritura dice: “Amaras a tu prójimo como a ti mismo”. El Ministerio de la Iglesia es el “Servicio a los Santos”. Nosotros, amamos a toda persona en el nombre de Jesús, y nuestro amor al prójimo, a nuestro servicio a ellos, a nuestro ministerio hacia todas las demás personas lo expresamos a través de la evangelización, la oración por las necesidades espirituales, la enseñanza de la palabra de Dios, la visitación, el compañerismo etc. Nosotros, amamos a todas las personas cuidándolas; Ministrándolas y Sanando sus heridas en el nombre de Jesús en las células, en los encuentros, y en nuestras Reuniones Generales. Además, oramos para que muchas almas vengan a los pies de Jesucristo y confiesen que Él es el Señor y Salvador de sus vidas y luego puedan servirle con todo el corazón. Hechos 2:42. EVANGELIZACIÓN. La Evangelización de todas las personas. Nosotros creemos que la evangelización no es una opción para la iglesia, sino un mandato de nuestro señor Jesucristo que tenemos que cumplir. Él dijo: “Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura”. Marcos 16:15. Nosotros evangelizamos de muchas maneras: a través de grupos homogéneos: Matrimonios, damas, caballeros y jóvenes que se reúnen en casa y otros lugares, y en diferentes días de la semana y horarios; a través de diferentes eventos. Creemos que hemos sido llamados a Evangelizar y ganar personas para el Reino de Dios. La Biblia dice: “Y el señor añadía cada día a la Iglesia los que habían de ser salvos”. Hechos 2:47. También dice: “Y los que creían en el Señor aumentaban más, gran número así de hombres como de mujeres” Hechos 5:14. IV. MEMBRESÍA. Es decir que cada persona que asista a la congregación active trabaje, participe, o se involucre en todas las actividades. Por cuanto es parte de la Iglesia. Ellos propicia la comunión con los demás miembros de la Iglesia y trae un “sentimiento de que pertenecemos a que somos parte de una congregación”. Nosotros, tenemos un espacio, un lugar, un privilegio, y una oportunidad de Liderazgo para toda persona que sea miembro de nuestra congregación. Aquí, todos son bienvenidos, y todos pueden desarrollar los dones o gracias, y habilidades que Dios le ha concedido para que sea siempre un cristiano productivo y NO pasivo. 1 Pedro 4:10,11. DISCIPULADO. Todo aquel que ha confesado su fe en Jesucristo como Señor y Salvador personal se convierta en un discípulo de Cristo y que como tal tenga el anhelo de andar como El anduvo (1 Juan 2:6) y vivir para su gloria. Para tal efecto, será necesario que todo miembro de esta congregación sea instruido constantemente en la palabra de Dios. Esta capacitación Doctrinal se realiza en la escuela de liderazgo, en las células, y en nuestras Reuniones Generales. Esta constante enseñanza Bíblica, motivará y llevara a cada miembro de la congregación a la Madurez Cristiana, es decir, a vivir una vida Cristiana de firmeza, Fructificación, Santidad y Prosperidad Espiritual y Material. Mateo 28:19,20. Como resultado del aprendizaje y la obediencia a los mandamientos del Señor, el Nuevo Discípulo de Cristo estará capacitado para evangelizar y ganar a otras personas para el Reino de Dios y luego, discipular a otros con la poderosa palabra del Señor. Bajo estos lineamientos confesamos ser Sanos, salvos y bendecidos.