24/05/2026
El día de ayer, sábado 23 de mayo, nuestra comunidad parroquial vivió una hermosa Hora Santa de Pentecostés, un tiempo de encuentro con Jesús Sacramentado, oración y preparación para la venida del Espíritu Santo.
Con corazones abiertos, nos reunimos para alabar al Señor y pedir que el Espíritu Santo renueve nuestra fe, fortalezca nuestra esperanza y avive en nosotros el deseo de seguir a Cristo cada día.
Que el fuego del Espíritu Santo permanezca encendido en nuestros corazones y nos impulse a ser testigos del Evangelio en nuestras familias, trabajos y comunidades.
«Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor».