06/03/2026
Velacion Jesus Nazareno de Jocotenango el Dulce Rabi.
SAN JUAN CAPITULO 19, VERCICULOS 16 AL 17 Solemne velación de la Consagrada Imagen de Jesús Nazareno “El Dulce Rabí”
“Entonces se lo entregó para que fuera crucificado. Tomaron, pues, a Jesús,
y él, cargando su cruz, salió hacia el lugar llamado Calvario, que en
hebreo se llama Gólgota”
¿Quién soy yo para que un Rey muriera por mí?
Reflexión
Jesús, al cargar la cruz y ser crucificado, nos muestra que el amor verdadero se entrega hasta el final. Su sufrimiento no fue en vano; es el medio por el cual nos reconcilia con el Padre Eterno, nos redime y nos abre las puertas a la vida eterna.
Contemplar la cruz nos invita a vivir con esperanza, fe y amor, aun en medio del dolor y de la injusticia.
En el Calvario, Jesús fue entregado para ser crucificado. Caminó cargando su cruz, no solo el peso del madero, sino también el peso de los pecados de toda la humanidad. Allí, entre dos malhechores, permaneció en medio, recordándonos que Él no excluye a nadie de su amor.
Cada clavo, cada herida y cada gota de sangre son testimonio de un amor que no conoce límites.
Sin embargo, la historia no termina en la cruz. Aquella muerte que parecía derrota se convierte en victoria. La tumba no pudo retenerlo, y la oscuridad no pudo apagar la luz que Él trajo al mundo