24/05/2026
| 𝗦𝗼𝗹𝗲𝗺𝗻𝗶𝗱𝗮𝗱 𝗱𝗲 𝗣𝗲𝗻𝘁𝗲𝗰𝗼𝘀𝘁𝗲́𝘀 |
El Evangelio de hoy nos muestra a los discípulos encerrados por el miedo, hasta que Cristo resucitado irrumpe en medio de ellos y les regala su paz. Llega con el don del Espíritu Santo, aliento divino que transforma corazones temerosos en testigos valientes. El mismo soplo que dio vida al hombre en la creación ahora da vida nueva a la Iglesia.
Pentecostés es el nacimiento de una comunidad enviada al mundo, no para vivir encerrada, sino para anunciar misericordia y reconciliación. El Espíritu Santo no elimina las heridas, pero las llena de sentido y las convierte en fuente de misión.
Hoy también Cristo se pone en medio de nuestras puertas cerradas y repite: “𝘓𝘢 𝘱𝘢𝘻 𝘦𝘴𝘵𝘦́ 𝘤𝘰𝘯 𝘶𝘴𝘵𝘦𝘥𝘦𝘴”. Y con esa paz nos envía, para que nuestra vida sea signo vivo de la presencia de Dios en el mundo.