09/06/2026
¡Si no lo clamas todos los días, terminas viviendo sin la fuerza de Dios!
El Espíritu Santo no viene a adornar tu vida, viene a transformarla. Por eso, clámalo todos los días, en lo bueno y en lo difícil, cuando tengas fuerza y cuando no.
No te acostumbres a vivir sin Él.
Empieza hoy: “Espíritu Santo, ven y toma el control de mi vida.”