19/08/2026
Qīxī (七夕) – El Festival del Doble Siete
Hoy el 19 de agosto se celebra Qīxī (七夕), el séptimo día del séptimo mes del calendario lunar, una de las festividades tradicionales más antiguas de China.
Aunque hoy es conocido popularmente, especialmente fuera de China, como el «Día de San Valentín chino», esta denominación resulta demasiado limitada. La historia de amor entre Niúláng (牛郎), el Pastor de Vacas, y Zhīnǚ (织女), la Tejedora, es una de sus manifestaciones más conocidas, pero Qīxī hunde sus raíces en una tradición mucho más antigua, vinculada a la observación de las estrellas, al paso del tiempo, a la virtud y a la tradición taoísta.
La leyenda de Niúláng y Zhīnǚ
En el cielo de finales del verano destacan dos brillantes estrellas: Altair y Vega, que en la tradición china representan a Niúláng (牛郎) y Zhīnǚ (织女).
Según la leyenda, Niúláng era un humilde pastor que se enamoró de Zhīnǚ, una tejedora celestial. Cuando fueron separados por la Reina Madre del Oeste (西王母, Xī Wángmǔ), la Vía Láctea quedó entre ellos.
Sin embargo, una vez al año, en la séptima noche del séptimo mes lunar, las urracas de todo el mundo forman el Puente de las Urracas (鹊桥, Quèqiáo) sobre la Vía Láctea, permitiendo que los dos amantes puedan reencontrarse durante una sola noche.
De esta historia procede buena parte de la asociación actual de Qīxī con el amor y las parejas.
Qīxī también recibe otros nombres tradicionales:
Qǐqiǎo Jié (乞巧节), el Festival para pedir habilidad, relacionado especialmente con las artes tradicionales del tejido y el bordado.
Qī Jiě Dàn (七姐誕), el Cumpleaños de las Siete Hermanas, nombre utilizado especialmente en Cantón y Hong Kong.
Qiǎo Xī (巧夕), la Noche de las Habilidades.
Tradicionalmente, las jóvenes realizaban diferentes rituales y ofrendas para pedir habilidad, destreza, belleza y buenos deseos para el futuro. Entre estas costumbres se encontraba incluso dejar caer una aguja sobre un recipiente con agua, observando cómo se comportaba para interpretar la habilidad de quien realizaba la prueba.
Qīxī en la tradición taoísta
Para el taoísmo, el séptimo día del séptimo mes lunar posee además una especial relevancia.
Es uno de los Cinco Días Là (五腊, Wǔ Là), concretamente el Dàodé Là (道德腊). Según el Chìsōngzǐ Zhānglì (赤松子章历), en este día los Cinco Emperadores examinan los méritos y las faltas de las personas.
Por ello, tradicionalmente se considera una fecha propicia para el arrepentimiento, la purificación, las ofrendas, las bendiciones y el recuerdo de los antepasados.
También existen determinadas prácticas tradicionales que se recomendaba evitar en este día, como cortar árboles o romper piedras, así como determinadas restricciones relacionadas con la alimentación.
El Festival de Secar los Libros
Qīxī también recibe el nombre de Pùshū Jié (曝书节), el Festival de Secar los Libros.
Tradicionalmente, se aprovechaba esta fecha para sacar los libros al exterior y protegerlos de la humedad y de los insectos, una práctica especialmente importante en una época en la que conservar los textos era una tarea delicada.
Mucho más que una historia de amor.
Las referencias a Altair y Vega, el Pastor y la Tejedora, se remontan a varios milenios en la tradición china. El número qī (七), el siete, también posee una importante presencia simbólica dentro de la cultura tradicional china.
Así, detrás de la conocida imagen del encuentro de los dos amantes bajo la Vía Láctea encontramos una celebración mucho más profunda: una festividad relacionada con las estrellas, los ciclos del tiempo, la habilidad, la reflexión sobre nuestras acciones, la purificación y el cultivo de la virtud.