29/12/2019
Hoy, día en que clausuramos el Año del IV Centenario, tenemos muchas razones para darte gracias, Señor, por haber impulsado, con tu inagotable aliento y el de Nuestra Señora del Carmen, una celebración que todos los villalberos llevaremos siempre en nuestro recuerdo. Por eso te damos gracias, desde lo más hondo de nuestro corazón, por este regalo tan hermoso del que hemos podido disfrutar durante todo un año.
Pero hoy queremos pedirte también, Señor, que nos permitas expresar nuestro más profundo agradecimiento a cuantos, con su trabajo y su esfuerzo, su talento y generosidad, han hecho posible una celebración a la altura de lo que merecía el acontecimiento, o, dicho de otro modo, a todos aquellos de cuya buena voluntad te has servido, Señor, para hacer realidad el sueño de todo un pueblo.
Por eso, en nombre de la comunidad de madres carmelitas de nuestro convento, de la Hermandad del Carmen y de la Comisión del IV Centenario, queremos dar las gracias del modo más cariñoso y sincero en que seamos capaces de expresarlo:
- A nuestro pastor, don José, por el afecto que ha demostrado a la comunidad de carmelitas y a todos nosotros, un afecto tan cercano como nunca hubiésemos imaginado cuando empezábamos a diseñar los actos conmemorativos de este año tan especial, compartiendo con nosotros, casi como un villalbero más, momentos tan emotivos como la inauguración del jubileo, cuando pudimos ver a nuestras religiosas un poquito más de cerca de lo habitual mientras lo acompañaban a la apertura de la puerta santa; o como la solemne misa pontifical del 20 julio que quiso celebrar, junto a todos los villalberos y a la Hermandad del Carmen, en honor de Nuestra Señora.
- A la Orden del Carmen, por el cariño que ha expresado también hacia este convento, esta Hermandad y este pueblo en un año tan extraordinario. Porque quisieron los frailes del Carmen acompañarnos en muchos momentos, como en la inauguración, cuando llegaron encabezados nada menos que por el Prior General, nuestro querido Fernando Millán, y cuando Villalba volvió a adornarse con sus capas blancas en la procesión extraordinaria de diciembre. Un agradecimiento que hacemos extensivo, cómo no, a las religiosas de Sevilla, Cañete la Real, Aracena y Osuna, e incluso a las de la Orden hermana, las descalzas de Sanlúcar la Mayor, porque todas ellas han querido celebrar también con nosotros momentos tan especiales.
- A nuestro párroco y capellán del convento, a quien lo era cuando empezamos a programar los actos del IV Centenario, José Manuel Barral, y a quien lo es hoy y ha vivido tan de cerca nuestra celebración, coordinando los jubileos extraordinarios, Toni Fernández. A nuestros más queridos sacerdotes, villalberos unos, de nacimiento o de adopción, y amigos, otros, de la comunidad y de este pueblo, que siempre encuentra su cariño y su afecto cuando los necesita: Manuel Orta, Antonio Godoy, Francisco Pérez, Emigdio del Toro, Rubén Sánchez, Manuel Beltrán, Manuel Jesús Carrasco Terriza y... tantos otros que no podemos nombrar. Varios de ellos vinieron además a predicar la extraordinaria novena de julio en honor a Nuestra Señora del Carmen, que cerró con broche de oro nuestro querido Francisco Daza, el padre provincial carmelita de la Bética.
- A nuestros representantes públicos, a los grupos municipales de todos los partidos políticos y a nuestro Ayuntamiento en pleno, cuyas dos corporaciones han apoyado sin fisuras la celebración del IV Centenario:
• A la anterior corporación, porque bajo los auspicios de nuestro querido Sebastián, -que como alcalde se desvivió desde el principio para hacer realidad esta conmemoración- impulsó, entre otras cosas, la cariñosa recepción oficial de Villalba a la Orden del Carmen el día de la inauguración; la remodelación del espacio del antiguo convento del Altillo como lugar para el recuerdo y la oración; la concesión de la medalla de Villalba a la comunidad de madres carmelitas y a la hermandad del Carmen o la edición del programa de actos conmemorativos del IV Centenario, cuya publicación queremos también agradecer a la Diputación de Huelva y a su presidente.
• Y a la corporación actual, porque bajo el impulso de nuestro querido Diego, que no tuvo reparo alguno en subirse a un tren en marcha, asumió como suyos, también desde un principio, todos los actos conmemorativos programados por la Comisión, brindando su ayuda, entre otras cosas, para publicar el libro sobre la Historia del convento o para organizar la exposición de las Joyas de la clausura, cuya producción hemos también de agradecer al Ayuntamiento de la Palma, que nos brindó su generosa colaboración.
- A nuestras hermandades de Villalba, que junto a muchas hermandades de la provincia, quisieron acompañar a Nuestra Señora del Carmen en su salida procesional extraordinaria de julio. Y especialmente a la Hermandad de Santa Águeda, que quiso expresar este año de un modo inolvidable su cariño a nuestra comunidad de madres carmelitas y a la Virgen del Carmen con una novena en honor a Santa Águeda que quedará en el recuerdo emocionado de todos los villalberos.
- A las asociaciones de nuestro pueblo, que brindaron también su apoyo en muchos momentos, pero muy especialmente a la Asociación para la defensa del patrimonio cultural Fernández de Landa, sin cuya insustituible, desinteresada e inagotable ayuda no hubiera podido celebrarse este IV Centenario.
- A todos los profesionales o amantes de la palabra, de la música, del pincel, de la imagen, del teatro y la cultura que han querido participar, con su generosidad, altruismo y cariño en las actividades programadas:
• A los conferenciantes, que nos ilustraron con su sabiduría o nos suscitaron reflexiones con sus comentarios: Juan Miguel González Gómez, Jesús Rojas Marcos, Manuel Jesús Carrasco Terriza, Cristina Ramos, Antonio Ruiz, Francisco Daza, Fernando Millán.
• A Manuel Jesús Garrido y a Eduardo Domínguez, que nos emocionaron con sus hondas y sentidas palabras que, nacidas del fondo de sus corazones volaron hacia el cielo, para honrar allí a Nuestra Señora del Carmen.
• A los músicos, que nos deleitaron con su sensibilidad y que nos dejaron estampas insólitas en un convento de clausura e inolvidables para los villalberos: el virtuosismo del saxofón de Diego García y su Gares Dúo; los prodigiosos violoncelos de Ivana Radakovich y su dúo Belaires; la música antigua de Ad Libitum Ensemble; la deliciosa voz de Eva Tenorio, el dulce piano de María Rodríguez, el soberbio clarinete de José Joaquín Calderón; la ternura del arpa de Marta Carrasco o la mágica flauta de Carmen Ponce; los etéreos sones del Grupo de Cámara Carmelita y el buen hacer de Manuel Fernández, tan próximo siempre a nuestras monjas, que nos dejó además las sugerentes melodías de un himno para el recuerdo.
• A la banda de música de Nuestra Señora del Carmen, a la de Santa Águeda y a la Banda Municipal, al coro de campanilleros, al coro de la Hermandad de la Trinidad, a la coral polifónica de la Merced, a Zejel tradiciones, a los tamborileros de Nuestra Señora de la Blanca y al Coro de niños de Chucena, porque todos ellos, con sus voces y sus instrumentos, con su talento y su afecto quisieron ser parte de esta magna celebración.
• A Fernando Garrido, los catequistas y los niños de la catequesis, por su entrañable versión teatralizada de la fundación de nuestro convento; y al taller de teatro del colegio La rábida de El Campillo, que nos deleitaron con su también entrañable Rey León.
• A Maika Galán y a Antonio Jesús del Toro, que supieron captar el alma de un convento y condensarla en imágenes que quedarán para siempre grabadas en nuestras retinas.
- A todos los voluntarios y benefactores que han contribuido a este IV Centenario, aportando lo mejor de sí mismos, y entre ellos, especialmente:
• A los de la agrupación Clausura Abierta, que con su entrega incondicional, su talento, su esfuerzo y su encomiable responsabilidad nos ayudaron a todos los villalberos a conocer un poco mejor la vida de nuestras monjas y a entender también un poco mejor la exposición que hoy clausuramos: Manolita, María Isabel, Pablo, Manoli, Francisco, Maripaz, MariCarmen, Angelita, José Manuel, CarmenMaría, José Joaquín, Manolo, Juanamari, Águeda, Manuel, Yolanda, Águeda Rocío, Ana, Carmen... Y a los “custodios”, los voluntarios que custodiaron la iglesia conventual y facilitaron su visita mientras se celebraban las visitas guiadas por el convento.
• A los cofrades del Carmen, al grupo joven y a la agrupación de costaleros que han contribuido con su generosidad a cuantos actos extraordinarios ha organizado y coordinado la Hermandad del Carmen.
• A todos los medios y profesionales de la comunicación, por la difusión y el alcance que han dado a todos los actos conmemorativos: Telepalma, Campovisión, Condavisión, Canal Sur, El Sembrador, Villalba TV, Cadena COPE y la oficina de prensa del obispado de Huelva.
• A Joaquín Perez Díez, S.L., Artesanía MariPaz, Juan Manuel Rodríguez Espina, Manuel de Bayas Pérez, Pedro González Fernández, Juan Antonio Cabezas, Daniel del Toro y a todos, en fin, cuantos han podido colaborar de un modo u otro en este acontecimiento.
- Pero la Comisión, sobre todo, quiere dar las gracias y felicitar al mismo tiempo a los verdaderos protagonistas de este año: a nuestra comunidad de madres carmelitas, que, entre otros muchos regalos, nos abrió las puertas de su casa a todos los villalberos; a los hermanos del Carmen, que entre otras muchas cosas, ofrecieron a su pueblo dos ocasiones extraordinarias para expresar su devoción a Nuestra Señora del Carmen; y al pueblo de Villalba, que ha volcado todo su cariño en esta comunidad de religiosas y en esta Hermandad como sólo él sabe hacerlo.
- La Comisión para la conmemoración del IV Centenario de la fundación del Monasterio de San Juan Bautista y de la Hermandad del Carmen agradece finalmente a todos sus miembros el esfuerzo individual que han realizado, se declara disuelta en este mismo momento y entrega el testigo a la que, con ayuda de Dios y de la Virgen del Carmen, organizará los actos para conmemorar el V Centenario, brindándole todo su apoyo y deseándole el mayor de los éxitos. Quedan sólo 99 años. Demos gracias al Señor.