12/09/2026
EL LATIDO DE UN PUEBLO QUE NUNCA SE APAGA
Las luces de la plaza se apagan y el eco de la música va cediendo su lugar al silencio tranquilo de la madrugada y al ir y venir de la gente.
Han sido jornadas donde el corazón del pueblo ha latido a un mismo ritmo. Por esto la Hermandad quiere agradecer el esfuerzo callado de cada asociación, de cada vecino que robó horas a su descanso para vestir de gala su balcón y de cada persona, joven y mayor, que cuidó cada detalle con un mimo entrañable. Todos trabajando unidos por una misma devoción.
Gracias por cada aplauso que rompió el aire, por cada pétalo lanzado al cielo y por esa fe compartida que no necesita palabras para entenderse. Y es que estas fiestas no son más que el reflejo de una historia de amor que no termina cuando se recogen los adornos: la que une a Villafranca con su Madre. Ella sigue marcando el compás de nuestros días, cuidando de cada hogar, escuchando nuestras plegarias y ofreciendo su manto protector ante cada alegría y cada pena.
Lo que se vivió en la calle se queda para siempre guardado en el alma de este pueblo, con la certeza de que su mirada y su presencia viva nos acompañan cada día de nuestra vida.
Gracias, mil gracias al Ayuntamiento por su gran colaboración, a las asociaciones, a las hermandades y cofradías que nos han acompañado, a cada uno de los vecinos por hacer de estas fiestas un abrazo eterno alrededor de nuestra Madre.
¡Viva Villafranca ilustre!
¡Viva su Coronada!