26/12/2023
LA NAVIDAD
“Os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es Cristo el Señor” (Lucas 2: 10).
Los pastores estaban velando su rebaño en las altas horas de la noche cuando se les presentó un ángel y la gloria del Señor los rodeó de resplandor y tuvieron miedo en la presencia de Dios que acompañaba al ángel. De repente la noche se convirtió en día y el día brilló con una luz más fuerte que la del mediodía. La gloria de Dios descendió sobre ellos; el gozo de su presencia les llenó; la maravilla de su cercanía por medio de un glorioso ángel de su corte les sobrecogió. Un representante del Cielo había bajado a la tierra para hablar con el hombre.
El ángel era muy respetuoso, tuvo en cuenta la fragilidad del hombre; pero, a la vez, se dio cuenta de que estas criaturas humanas eran muy apreciados por el Dios que él servia, por un motivo que él no pudo entender. El hombre no era nada en comparación con su potencia y belleza, pero Dios quería mostrarles su favor y buena voluntad. Así que, obediente al mandato divino, había bajado a la tierra para traer las maravillosas nuevas de gran gozo, que serán no solamente para estos pastores, sino también para todo el pueblo: les ha nacido un Salvador.
El ángel les identifica al Salvador. Ha nacido en la ciudad de David, porque es del linaje de David, es el heredero de su trono, es el Mesías. Pero también es el Señor. “Os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es Cristo el Señor”. Es Dios. El Salvador que les ha nacido es su Dios y su Rey. Dios ha venido a salvarles. El Salvador de Israel no es un hombre cualquiera, es Dios quien ha nacido en forma de hombre, ¡para salvarles!
“Esto os servirá de señal: Hallaréis al niño envuelto en pañales, acostado en un pesebre”. ¡Dios en un pesebre! ¡Dios nacido como bebé! ¡Dios venido a este mundo para salvar al hombre! ¡Dios en la miseria para salvar al hombre de la miseria!...Esto es increíble!. Así comienza la historia de su identificación con nuestra suerte.
Los pastores miraron al ángel intentando comprender lo que acababan de escuchar cuando, de repente, el cielo se llenó de ángeles en confirmación del mensaje recibido: “Y repentinamente apareció con el ángel una multitud de las huestes celestiales, que alababan a Dios, y decían: ¡Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres!” La buena voluntad es que Dios había venido a salvar al hombre. Ahora dormía en el pesebre. Crecería y llegaría a ser un hombre, y moriría en una cruz para efectuar esta salvación. Y todos los que creen en él serán salvos. Esta es la buena nueva de la Navidad.
Permite que en esta navidad nasca Jesús en tu corazón, Y comprenderás, sentirás como llenas ese vació que de mil formas intentas llenar y no lo consigues por más que quieras probar.
FELIZ NAVIDAD A TODOS....
SONRÍE JESUCRISTO OS AMA!