23/07/2026
A veces pensamos que la iglesia es el lugar al que vamos los domingos, pero la Biblia nos muestra algo mucho más profundo.
La iglesia es una familia. Un pueblo que camina junto, que comparte las alegrías y las cargas, que aprende la Palabra, ora y crece unido.
Por eso amamos nuestros Grupos de Conexión. Porque allí nos conocemos de verdad. Hay conversaciones que no caben en un culto, oraciones que nacen alrededor de una mesa y amistades que Dios va formando mientras compartimos la vida.
Durante este primer semestre hemos abierto nuestras casas, estudiado la Palabra y visto cómo Dios ha ido fortaleciendo nuestra comunidad. Cada encuentro ha sido una oportunidad para animarnos, corregirnos con amor y seguir pareciéndonos un poco más a Jesús.
Gracias a cada familia que abrió las puertas de su hogar y a cada persona que decidió formar parte de este tiempo.
Seguimos creyendo que la iglesia no se construye solo en un edificio, sino también alrededor de una mesa.
“Perseveraban en la enseñanza de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones.” (Hechos 2:42)