13/07/2025
PREDICA 13/07/2025
Titulo, VOLVERSE A DIOS PastorJuan Escrihuela
TITULO: VOLVERSE A DIOS
1.- Introducción
Vivimos en un mundo a espaldas de Dios. Vemos en la tele y en las redes sociales, actos de violencia, injusticia, depresión, degradación de la vida política y de la vida familiar y muchos preguntan: “¿Dónde está Dios?”.
Es como que quieren hacer culpable a Dios de todo lo que pasa, cuando los verdaderos culpables somos las personas.
Por tanto, no es Dios quien se ha alejado de la humanidad. sino que es la mayoría de las personas las que viven en rebeldía fuera de los preceptos de Dios con una existencia egoísta pero aparentando empatía, son los que se apartaron ya hace tiempo de Él.
Como cristianos, no podemos perder la conexión con nuestro Dios, no podemos perder nuestra relación con nuestro Señor Jesucristo, pues es a través que tenemos acceso al Padre. El es nuestro medio para poder llegar a Él.
Jesús dijo en Mateo 11:28-30 “ Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.
Ayer fui a comprar, y extravié mi móvil en una tienda de verdulería, y antes de llegar a casa, ya note que me faltaba, y todos sabemos lo que se siente cuando extraviamos, o nos roban un móvil, quedas como expuesto, sin comunicación con la familia y con tus amigos. Sientes que has perdido tus contactos, tus fotos, tus recuerdos, y te encuentras perdido.
Así es como nos deberíamos de sentir los cristianos cada vez que perdemos esa conexión con Dios. En ese momento, tendríamos que parar e inmediatamente hacer todo lo que esté en nuestras manos para restablecer la comunicación con Él.
Y hoy, Dios está haciendo un llamado urgente: ¡VUELVAN A MÍ!.
2ª Crónicas 30;9b “ Porque si os volviereis a Jehová, vuestros hermanos y vuestros hijos hallarán misericordia delante de los que los tienen cautivos, y volverán a esta tierra; porque Jehová vuestro Dios es clemente y misericordioso, y no apartará de vosotros su rostro, si vosotros os volviereis a él.”
Es un llamado al arrepentimiento y a volver al Señor, pues Él es quien puede sanar las heridas causadas por el pecado.
En estos tiempos Dios, está haciendo un llamado urgente:
"¡Volved a mí!, ¡Levántense! ¡Arrepiéntanse!, y Serán perdonados. ¡Búsquenme y me encontraran para ayudarles y protegerles".
Evidentemente Dios no ha terminado con la humanidad, aún tiene esperanza de nuevas conversiones, de gente que se acerque a Él, que se arrepienta, pida perdón y acepte al Señor. Pues la vida cambia y cobra sentido cuando decides volver a Él.
Tenemos que recordar que fuimos hechos para adorar a Dios. Alejados más o menos de Dios, nada de lo que hagamos si no cumplimos esto, tendrá demasiado valor.
Y hablando específicamente de los cristianos, decir que nosotros tenemos que tener cuidado, pues no estamos exentos de caer en el camino, pues en algún momento podemos despistarnos, pues somos humanos y vivimos en este Mundo.
Aunque para algunos no sea posible comprender como un cristiano se puede en algún momento apartar, la cuestión es que por diversas circunstancia y aunque sea por un tiempo limitado algunos en un momento determinado podemos llegar a fallar e ir alejándonos de Dios, aún sin darnos cuenta.
Y es que muchas veces el enemigo logra en situaciones estratégicas apartarnos del camino del Señor, si no andamos muy firmes o abrimos puertas.
En todo el planeta, muchos hermanos en las iglesias están presentes físicamente, pero lejos espiritualmente. Y debiéramos darnos cuenta que el Señor lo que quiere es que acudamos a la Iglesia con fe, de corazón y como agradecimiento, no solo la presencia de personas en las sillas de una Iglesia.
2.- ¿Cómo sabemos que nos hemos alejado algo de Dios?, pues cuando:
Oramos poco o casi nada, solo cuando nos llevamos un bocado a la boca.
Cuando leemos la Biblia solo cuando tenemos problemas y buscamos respuesta y no lo hacemos habitualmente.
Cuando le fallamos, pecamos y ya no sentimos culpa, pues nuestro corazón se haya como cauterizado y duro.
Cuando poco a poco, nos volvemos fríos, dudamos, nos entra el orgullo y nos creemos autosuficientes.
Cuando perdemos el amor al prójimo.
Y no nos engañemos, pues el Espíritu Santo nos avisa cuando fallamos para que cambiemos, pero algunas veces hacemos como que no le escuchamos.
Si hay veces que El Espíritu Santo nos avisa, no para acusarnos, sino para advertirnos y decirnos que:
Somos valiosos y Dios no se da por vencido .”
Para advertirnos que debemos cambiar.
Para decirnos que aún tiene un propósito con nosotros y que nos quiere usar.
Para decirnos que volvamos a Dios, pues nos hemos desviado del camino, pero que Dios nos ama y quiere que nos arrepintamos, pues por gracia es que nos escogió para salvación.
Dios quiere lo mejor para nosotros como cualquier padre y desea que nos salgan las cosas bien.
Jeremías 29:11 “ Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis”.
Dios, espera siempre la vuelta del hijo perdido o del pecador arrepentido.
Y hoy Dios nos dice que no posterguemos más nuestra vuelta real a Él.
El mañana no está garantizado. Dios nos llama hoy. Él quiere cambiar nuestro fallo, quiere restaurar nuestras familias, sanar nuestro corazón y darte una nueva vida.
Dios a veces porque nos ama permite dolor, y los problemas no para destruirnos, sino para que despertemos de la mentira y volvamos al buen camino, pues el no se da por vencido y desea terminar su obra en nosotros.
Si estás en el suelo y caíste, Dios te quiere levantar y restaurar.
Si has perdido la conexión con Él y sientes que te apagaste espiritualmente, Él te quiere reavivar la llama y cambiar las condiciones para que vuelvas a conectarte.
Filipenses 1:6“Estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo.”
José fue vendido, traicionado por sus hermanos y esclavizado pero como Dios no había terminado la obra con él. Dios a su tiempo premió su paciencia y fe, terminando siendo gobernador de Egipto.
Moisés tuvo que huir de Egipto cuando mató a un hombre para defender a los de su pueblo, pero tras peregrinaje por el desierto, y después de moldearlo y cambien su carácter , y como no lo había desechado, lo escogió para que le sirviera para liberar al pueblo escogido por Dios y llevarlo a la Tierra Prometida, aunque al final Moisés por otras circunstancias se quedara cerca de esa tierra, después de 40 años, pero durante esos 40 años fue líder y Dios habló con él para dirigir al pueblo escogido.
El Apóstol Pedro negó 3 veces a Jesús pero a su tiempo, y como Dios no había terminado con Él, llegó a ser uno de los líderes de la iglesia primitiva!
A veces creemos que Dios solo escoge a los que no le van a fallar, pero Dios conoce la naturaleza humana, y nos conoce a cada uno de nosotros y sabe lo que podemos dar, y hasta donde podemos llegar. Dios es especialista en usar a los que cayeron pero que se levantan.
Salmo 37:24 – “Cuando el justo cayere, no quedará postrado, porque Jehová sostiene su mano.”
Que alegría hay en la familia cuando un miembro vuelve después de mucho tiempo sin verlo, emociona, alegra y llega de gozo el corazón de aquellos que lo aman.
En general, salvo algunas excepciones, todo los padres se sienten gozosos cuando sus hijos vuelven a casa, el corazón de un padre o de una madre normal, generalmente, siempre esta pendiente del hijo que no esta, del hijo que esta lejos y mucho mas del hijo o la hija que sabe que no anda por un buen camino.
3.- Ejemplo de la Parábola del hijo pródigo.
Todos conocemos la parábola del hijo prodigo, una historia que no solo tubo aplicación para el tiempo de Jesús, sino que es una enseñanza actual que debemos de reflexionar pues en ocasiones se puede aplicar también para nosotros.
Es una parábola, que como ya se ha predicado aquí debemos de entender lo que trae consigo la rebeldía, la envidia, la vida mundana, y nos da a entender también de lo que significa el arrepentimiento, el perdón la reconciliación, y el amor de Dios.
Solamente vamos a leer 4 versículos de cuando vuelve ya arrepentido el hijo menor que exigió su parte de la herencia y la malgastó.
Lucas 15:20-24 “Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó. Y el hijo le dijo: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo. Pero el padre dijo a sus siervos: Sacad el mejor vestido, y vestidle; y poned un anillo en su mano, y calzado en sus pies. Y traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta; porque este mi hijo mu**to era, y ha revivido; se había perdido, y es hallado. Y comenzaron a regocijarse.”.
La parábola del hijo pródigo nos muestra una gran verdad, y esta refleja que el inmenso amor del Padre por nosotros sus hijos es tan grande que aunque se hayan apartado de Él, siempre en vida habrá un lugar para ellos en su Casa, si hay arrepentimiento, y le piden perdón, y vuelven al camino del Señor, para permanecer en su casa.
La palabra de Dios nos enseña que sus hijos tenemos el privilegio de poder volver a su casa, cuando recapacitamos, nos arrepentimos y le pedimos perdón verdadero.
Hechos 3:19 – “Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio.”
4.- Que nos enseña la Palabra sobre volver a Dios?
a).- La Palabra nos enseña que el Padre espera y se regocija cuando vuelve a casa el pecador arrepentido.
b).- Pero para volver es necesario que los que están apartándose o apartados, reconozcan cual es su condición como nos enseña la parábola.
Mientras no queramos aceptar el estado real de nuestra vida, y aunque estemos mal, creamos que estamos bien, no podremos volver al camino.
c).- Para volver al camino, las personas apartadas necesitan tomar una decisión y confiar en la misericordia y bondad de Dios, apartar el orgullo, ya que muchas veces tiramos las culpas a los demás, cuando somos nosotros los que nos dejamos influenciar por el enemigo o caemos en los deseos de nuestra carne.
Estando alejados de Dios estamos expuestos al pecado, y podemos llegar a ser esclavizados por él enemigo, sin darnos cuenta, por ello tenemos que tener cuidado.
Si nos alejamos de Dios, tenemos que saber, que Él no nos ha abandonado. El quiere que nos arrepintamos y volvamos a sus brazos, como buen padre.
Dios le dice a su Pueblo en Malaquías 3: 7b “Volveos a mí, y yo me volveré a vosotros, ha dicho Jehová de los ejércitos.”
Dios no es hombre para mentir y dice su palabra que nos ha amado con amor eterno y también menciona su palabra que su misericordia es para siempre.
Cuando el padre de la parábola vio a su hijo, fue movido a misericordia, y aunque humanamente pensemos que el hijo se merecía un castigo y ser reprendido, fue recibido abrazándole y besándole.
Así de fuerte es el gozo que Dios siente cuando venimos ante él arrepentidos.
¡En el cielo hay fiesta cada vez que un pecador se arrepiente!.
Dios es un padre amoroso que espera pacientemente a que nos demos cuenta de nuestros errores y que reconozcamos que lo necesitamos en nuestras vidas.
Él nos espera con los brazos abiertos. Nos recibe, nos perdona, nos restaura como hijos suyos y llena nuestra vida con su perdón y su amor.
El hijo mayor y primogénito se quejó de que su padre nunca le dio nada, sin darse cuenta que lo tenía todo.
Vio lo que creyó injusto y se sintió mal, pues tampoco entendía como era el amor de su padre hacía él, hasta que le dijo que todo lo de él era suyo.
El Padre le dijo a su hijo mayor, “Todas mis cosas son tuyas”.
Y es que el enojo puede desenfocarnos de todo aquello que el Padre nos ha dado, no lo permitas que entren los celos y las envidias en nuestra vida.
5.- Conclusión:
Regresar a Dios también implica, querer cambiar para bien, y seguir creciendo espiritualmente, teniendo tiempo para la oración, el estudio de la Biblia, la comunión con otros hermanos y hermanas y el servicio en el reino de Dios.
Estos elementos son fundamentales para fortalecer la relación con Dios y experimentar un crecimiento espiritual significativo.
El resultado del hijo menor con su Padre como con el mayor, uno y otro fue el mismo, una reconciliación.
Y es que nunca vamos a saber con nuestra mente humana cuan infinito es el amor de Dios.
Además de la primera lección de esta predica que es no alejarnos de Dios, y la segunda, que si a veces lo hacemos, debemos de enmendarlo rápidamente, arrepentirnos y pedir perdón, la tercera lección es que debemos aprender a aceptar lo que tienes de Dios y ser agradecido con lo que Dios te dio. Además, dejar de mirar con celos a los demás. Porque Dios tiene un trato diferente con cada uno de nosotros.
A veces nos creemos más que los demás y la realidad cuando Dios nos confronta, pone de manifiesto nuestro error.
No permitamos que la religiosidad, el enojo o la envidia destruya nuestra conexión con Dios y eso haga que descuidemos el servicio al Señor y eso haga que nos desconectemos de Dios.
Recordemos que el Señor mencionó en el Evangelio de Lucas 15: 7 “habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no necesitan de arrepentimiento.”.
Tenemos que cambiar nuestra actitud. Orar además de por nosotros y por nuestras familias, por los demás hermanos y por personas que necesitan ayuda, intercediendo por ellos, como hemos retomado ahora, el domingo pasado y este pasado viernes.
Tenemos hermanos y hermanas que ser canales de bendición para los demás.
Hoy Dios te recuerda que somos sus hijos e hijas y que tenemos muchos privilegios al estar en su casa, pero tenemos que tener pesar por los que están apartados de Dios, y tenemos nuestras obligaciones como representantes del Reino.
Hermanos y hermanas, ahí, afuera además de personas que no conocen al Señor, hay algunos hijos ex-pródigos que con la ayuda de Dios, debemos atraer a la Iglesia, pues a su tiempo Dios trae a su Iglesia a los que son de su redil. Esas ovejas perdidas, que están arrepentidas y han pedido perdón a Dios y a los hombres, pero que no se sienten bien por haber fallado.
Por ese motivo, además de evangelizar, y tenemos que estar prestos para ayudar a estos hermanos y hermanas caídas que quieren volver a Dios, y a su su tiempo, viendo su proceder, veremos si realmente han vuelto a Casa.
Oremos:
Señor, en esta mañana, nos rendimos a ti. A pesar de las veces que hayamos podido caer, sabemos que tu tienen un propósito con cada una de nosotros de los que estamos físicamente aquí, y los hermanos y hermanas que leerán esta prédica, pues tu Señor, no nos has desechado, y en vida tenemos oportunidades para cambiar.
Te pedimos que avives nuestro espíritu, que restaures nuestras ganas de saber más de ti, de tener responsabilidad por nuestro llamado, que seamos capaces de canalizar nuestros dones y talentos para edificación de la Iglesia.. Recibimos tu llamado a Volver y te pedimos Señor que nos sigas usando y bendiciendo. Te lo pedimos en el nombre de Jesús Amén.