QUIERO SER SACERDOTE

QUIERO SER SACERDOTE Jóvenes guerreros al servicio de Dios Quieres ser Sacerdote o religioso/a?? ¿si? Pues habla con tu parroco!

Oremos por tantos sacerdotes en medio de desiertos, que el Señor los ayude y los reconforte.
25/04/2026

Oremos por tantos sacerdotes en medio de desiertos, que el Señor los ayude y los reconforte.

Una deuda silenciosa: los sacerdotes olvidados…En estas líneas deseo llamar la atención sobre una realidad que interpela...
22/04/2026

Una deuda silenciosa: los sacerdotes olvidados…
En estas líneas deseo llamar la atención sobre una realidad que interpela profundamente nuestra vida cristiana y nuestro sentido de Iglesia: la situación de nuestros sacerdotes ancianos, particularmente aquellos que, a causa de la enfermedad o la fragilidad propia de la edad, viven en condiciones de soledad, abandono o insuficiente acompañamiento, incluso de olvido material.

Es justo reconocer que estos hermanos mayores han consagrado su vida al servicio del Pueblo de Dios. Con fidelidad y entrega, han administrado los sacramentos, anunciado la Palabra y acompañado a innumerables fieles en los momentos más significativos de su existencia. Su labor, muchas veces silenciosa y sacrificada, constituye un testimonio elocuente de amor y entrega pastoral.

Ante esta realidad, la Iglesia, como madre y maestra, está llamada a promover una cultura de la gratitud, cercanía y cuidado hacia quienes han sido servidores diligentes del Evangelio. El paso del tiempo y las limitaciones propias de la edad no disminuyen la dignidad de su ministerio ni el valor de su testimonio.

Es verdad que muchos sacerdotes ancianos, después de haber entregado absolutamente todo por la Iglesia, hoy viven en el olvido. No es una percepción exagerada ni un caso aislado; es una realidad que, aunque silenciosa, revela una profunda incoherencia dentro de nuestra propia Iglesia.

Lo dieron todo. No parcialmente, no a medias. Toda una vida marcada por la entrega: años de servicio constante, disponibilidad sin horarios, acompañamiento en los momentos más decisivos de la vida de los fieles. Estuvieron cuando hubo alegría, cuando hubo dolor, cuando hubo dudas. Fueron presencia firme cuando muchos no tenían a quién acudir. Y, sin embargo, hoy… ¿dónde están? ¿Quién los cuida?...

Muchos han sido desplazados de la vida activa, confinados a espacios donde apenas reciben visitas, donde el paso del tiempo se vuelve más pesado por la ausencia de cercanía. Ya no son “necesarios”, ya no “producen”, ya no “lideran”. Y en una lógica silenciosa pero cruel, eso parece bastar para que dejen de ser visibles.

21/04/2026


A veces confundimos evangelizar con hacer ruido o con hacernos notar.“Más agrada a Dios un poco de puro amor que todas l...
21/04/2026

A veces confundimos evangelizar con hacer ruido o con hacernos notar.

“Más agrada a Dios un poco de puro amor que todas las demás obras juntas.”

Antes que hablar mucho de Dios…
conviene estar configurado con Él.

Menos protagonismo.
Más oración.
Más humildad.
Ahí sí hay fecundidad verdadera.

Este es el tipo de hombre que sigue incomodando a los soberbios. Este tipo de personas, humildes, amantes de la justicia...
13/04/2026

Este es el tipo de hombre que sigue incomodando a los soberbios. Este tipo de personas, humildes, amantes de la justicia y la verdad, son los que pueden cambiarlo todo, construir la paz.
🇻🇦🙏🏼🕊️🏳️

¿Por qué llamamos "Cura" a los sacerdotes? 🤔✨Es una de esas palabras que usamos toda la vida sin preguntarnos de dónde v...
12/04/2026

¿Por qué llamamos "Cura" a los sacerdotes? 🤔✨

Es una de esas palabras que usamos toda la vida sin preguntarnos de dónde viene. Pero detrás hay una historia preciosa que cambia la manera de ver a quien la lleva.

"Cura" viene del latín cura animarum: cuidado de las almas. 🙏

No es un título honorífico. No es un rango. Es una descripción de lo que un sacerdote está llamado a hacer: cuidar. Como cuida un médico al enfermo, como cuida una madre a su hijo. Con atención, con presencia, con entrega total.

Cuidar un alma significa estar cuando la vida duele. Sentarse al lado del que perdió a alguien. Escuchar al que no tiene a nadie más. Sostener al que está por caer. Llevar la Eucaristía al que no puede caminar. Ungir al que se está yendo. 🕯️

El cura no es un funcionario religioso. Es alguien que eligió gastar su vida en el cuidado de otras vidas. Una vocación que no tiene horario, que no tiene vacaciones del corazón, que se lleva puesta las veinticuatro horas del día.

Y así como un médico no elige a sus pacientes, el cura no elige sus almas. Las recibe como son. Con sus historias, sus heridas, sus dudas y sus regresos. ❤️‍🔥

La próxima vez que llames "cura" al sacerdote de tu parroquia, recordá lo que esa palabra lleva adentro. Es alguien ordenado para cuidarte el alma. Qué privilegio tenerlos. 🌿

El enemigo del sacerdote aveces es el propio sacerdote.Agradezco la sabiduría de un padre, el Padre Marcelo Iturbe, mi d...
09/04/2026

El enemigo del sacerdote aveces es el propio sacerdote.

Agradezco la sabiduría de un padre, el Padre Marcelo Iturbe, mi director espiritual, allá por el año 1986 quien, en medio de un retiro espiritual, me inculcó una verdad tan dura como salvadora.

Con la profundidad que le daban años de ministerio, compartió conmigo estas palabras, palabras que jamás olvidaré:

“Hijo mío, creo que no te voy a ver ya que no estaré por estos pagos cuando seas ordenado sacerdote, configurado a Cristo. Ten presente ésto: una nueva vida comenzará para ti. Comprenderás realidades que ni el diaconado te habrá revelado, y quizás llegues a extrañar su sencillez.

La Iglesia es divina… pero está en manos de hombres, con sus fortalezas y debilidades.

Recuerda esto: el enemigo del sacerdote a veces es el propio sacerdote, vos mismo y otras veces tus compañeros de presbiterio. Algunos te harán la guerra, algunos pondrán obstáculos en tu camino… y me incluyo en eso”.

Estas palabras aún resuenan en mi interior. No hieren… despiertan. No desaniman… preparan. Me abren los ojos a una realidad que a menudo descubro demasiado tarde.

Hay lágrimas que nadie ve.
Un dolor que no clama, sino que ahoga.
Y entre ellas se encuentra esta perturbadora realidad: sacerdotes que se hieren entre sí.

Sí… sacerdotes que se declaran la guerra.

No con armas visibles, sino con silencios pesados, palabras frías, miradas críticas y corazones cerrados. Una guerra discreta pero devastadora. Una guerra que no mata cuerpos, pero desgasta las almas, rompe la fraternidad y debilita la misión.

Lo que lo hace tan desgarrador es que el sacerdote no espera ser herido por su hermano. Espera encontrar refugio, un hombro en el que apoyarse, una oración… pero a veces, solo encuentra distancia, indiferencia o incluso rechazo.

En algunos casos "pescan en la pecera" robándose fieles, movimientos y grupos enteros...

Entonces, guarda silencio.
Sube al altar con el corazón apesadumbrado.
Predica el amor con una herida oculta.
Bendice con manos que tiemblan por dentro.

Sonríe a los fieles… mientras en su interior algo llora.
Porque en el fondo, el sacerdote sigue siendo un hombre.
Un hombre llamado, elegido, pero frágil.

Un hombre atormentado por los celos, las comparaciones, la sensación de injusticia, la necesidad de reconocimiento, los deseos de poder, las acusaciones. Y cuando estas heridas no sanan, se convierten en muros entre hermanos.

Pero la verdad más profunda es ésta:
el sacerdote no lucha principalmente contra los demás… lucha contra sí mismo.

Lucha entre quién es y lo que Dios espera de él.
Entre su orgullo y su llamado a la humildad.
Entre su soledad y su misión de comunión.
Y a veces, cansado de esta lucha interior, deja que la guerra estalle… contra su propio hermano.

Y la Iglesia sufre.

El pueblo de Dios siente estas grietas, incluso cuando están ocultas. Donde esperan unidad, perciben divisiones. Donde anhelan luz, sienten sombras.

Pero en el fondo de esta verdad, permanece una esperanza, más fuerte que todas las heridas.

Porque un sacerdote que reconoce su fragilidad aún puede amar.
Un sacerdote que cae aún puede levantarse.
Un sacerdote que ha perdido la fraternidad aún puede encontrarla de nuevo… si regresa a la fuente.

Cristo nunca llamó sacerdotes perfectos.
Llamó hermanos.
Hombres capaces de perdonarse unos a otros.
Hombres capaces de llorar juntos.
Hombres capaces de llevar la misma cruz… sin arrojársela unos a otros.

¿Y si hoy, el mayor acto de santidad para un sacerdote no fuera predicar con fuerza… sino amar a su hermano con la verdad?

Porque el verdadero escándalo no es que el sacerdote sea débil… sino que olvide que no está solo.

Padre Felipe. Navidad de 2023.

¡Felices pascuas! La música católica alegra el alma
07/04/2026

¡Felices pascuas! La música católica alegra el alma

Cuando todos los sacerdotes católicos se pongan las sotanas nuevamente, disminuirá el mal en el mundo y el enemigo queda...
16/02/2026

Cuando todos los sacerdotes católicos se pongan las sotanas nuevamente, disminuirá el mal en el mundo y el enemigo quedará sin poder absoluto.

- En cambio, si yo me siento desmayar y observo a un hombre vestido de doctor, hay probabilidades que corra tras él pidiendo ayuda, por el simple hecho que va vestido de doctor -

- Y si alguien entra en mi casa a robar y salgo a la calle por ayuda, y veo a lo lejos a dos policías uniformados, tengo la seguridad de que están en servicio y puedan auxiliarme, por el simple hecho de que llevan sus uniformes puestos -

- Sin embargo, aunque valla en pecado mortal y con el deseo de cambiar mi vida y no queriendo arrebatarla, a lo lejos veo a un hombre con sotana, ten por seguro que el espíritu Santo conmoverá mi alma y me llevará a sus pies para pedir redencion y así restaurarme nuevamente. Por el simple hecho de que lleva su sotana!

- Pero si voy por la calle sin aliento de vivir y no logro reconocer entre la multitud a un siervo del señor, ¿cómo voy a sentir el deseo de animar mi alma y recuperar mis fuerzas, si no hay nadie que me acompañe en mi soledad! mi alma está en peligro de muerte -

Por lo tanto, la sotana no hace al sacerdote pero si le da su identidad entre la multitud y las almas necesitadas se acercarán a él por fé y con valor de restaurar sus vidas.

Que vuelva la sotana y se resignifique el ministerio sacerdotal de muchos...

15/02/2026

por 🇨🇴🇨🇴🇨🇴

Dirección

Plaza La Reina
Valencia

Horario de Apertura

Lunes 09:00 - 17:00
Martes 09:00 - 17:00
Miércoles 09:00 - 17:00
Jueves 09:00 - 17:00
Viernes 09:00 - 17:00
Sábado 09:00 - 17:00

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando QUIERO SER SACERDOTE publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Compartir