05/10/2021
Uno de los mayores retos en mi vida y lucha espiritual es luchar contra la autosuficiencia. Conozco en la teoría la dependencia en Dios, pero me cuesta mucho ponerlo en la práctica en mi vida diaria… Hemos nacido en el primer mundo, tenemos nuestras necesidades cubiertas, seguridad de vida, una vida cómoda, tenemos a Cristo como salvador de nuestras vidas y todas nuestras necesidades están cubiertas, pero… algo falla en nuestro interior.
Queremos satisfacer nuestra ansiedad, nuestra felicidad e incluso vencer esas tentaciones que se nos ponen en nuestra vida. Pero debemos recordar una cosa ninguno de los grandes héroes de la Biblia podían derrotar a Satanás y satisfacer sus propias vidas por ellos mismos: “Eva adoró a su propio plan para su futuro en lugar del designio de Dios. En vez de confiar en Dios, Moisés huyó al desierto valorando más su propia seguridad y rechazando el propósito de Dios para él. En vez de creer en la soberanía de Dios, David idolatró sus propios deseos de placer y protección, al punto de quitarle la vida otro ser humano.”
Nosotros no podemos derrotar a Satanás ni satisfacer nuestra propia vida, el corazón del ser humano es incapaz de ganar esa batalla. Gracias a Dios envió Jesús para hacer lo que nosotros no podíamos hacer y llenar nuestros corazones. No tenemos que controlar nuestras circunstancias, nuestra vida, ni siquiera nuestras fuerzas…. Porque ya se nos ha dado en Cristo.
Aplicación: Que Dios nos enseñe a depender mas de Él y su Palabra en todos los aspectos de nuestra vida.
2 Corintios 10:3-4
Pues aunque vivimos en el mundo, no libramos batallas como lo hace el mundo. Las armas con que luchamos no son del mundo, sino que tienen el poder divino para derribar fortalezas. (2 Corintios 10:3-4)