09/08/2026
En la tarde de ayer tuvo lugar la presentación y bendición de la nueva toca de sobremanto que nuestra Hermandad Sacramental ha ofrecido como regalo a la Virgen de Palomares, con motivo de las Bodas de Plata de su Coronación Canónica, celebradas el pasado año.
Aunque estaba previsto que esta pieza pudiera ser presentada durante los actos conmemorativos de dicho aniversario, celebrados en agosto del año pasado, los tiempos necesarios para su ejecución, así como la propia complejidad y minuciosidad de los trabajos, hicieron imposible que pudiera estar concluida para entonces. Ha sido en el transcurso del presente año, que ya ha sido finalizada, y hemos tenido la dicha de entregarla a los pies de nuestra Patrona como humilde ofrenda de nuestro amor y devoción.
La historia de esta pieza se remonta varios años atrás, cuando, durante el montaje de los altares de Novena, N.H.D. Luis Miguel Raposo comentaba que Paco Campos (q.e.p.d.) conservaba un bellísimo diseño de una toca de sobremanto de pequeñas dimensiones, cuyo dibujo central estaba presidido por una paloma, y que sería magnífico para la imagen de nuestra Patrona.
Con el discurrir del tiempo, aquella idea fue calando en algún que otro miembro de la Junta de Gobierno de nuestra Hermandad, hasta que, a comienzos del pasado año, se puso sobre la mesa la posibilidad de regalar a la Virgen de Palomares una toca bordada en hilo de oro y realizada íntegramente por el taller de bordados de nuestra propia Hermandad. La respuesta fue unánime: sí. Más aún al encontrarnos en el marco de la celebración del aniversario de la Coronación Canónica de nuestra Patrona.
Tras realizar las gestiones pertinentes, el diseño, que durante tantos años había permanecido cuidadosamente guardado, llegó a manos de nuestra Hermandad. Después de las necesarias pruebas, mediciones, ajustes de dimensiones y modificaciones del diseño original, comenzó el trabajo.
La labor se inició con la realización de la malla, ejecutada con un finísimo hilo de oro por las primorosas manos de N.H.D.ª Catalina “Nini” Pinteño, mediante la técnica de punto de jazmín. Posteriormente, N.H.D.ª Felisa Cambero, D.ª Josefa Campos y D.ª Antonia Vega acometieron la realización de las piezas de mayor complejidad de la toca. Una vez finalizadas, se procedió a su montaje en bastidor y a la ejecución de las piezas restantes, labor en la que participaron las integrantes de nuestro taller.
Cartulinas, lentejuelas, bodoques, cordoncillos, medias ondas, setillos, espigados… Un sinfín de técnicas propias del bordado en oro tradicional español se dan cita en esta pieza, empleando una amplia variedad de hilos de oro entrefino y poniendo de manifiesto la riqueza y delicadeza de un oficio que nuestras bordadoras mantienen vivo.
La conjunción de todas estas técnicas hace que esta obra, nacida de las manos aficionadas y entregadas, posea una indudable valía artística. Pero, por encima de todo, hace que esta toca tenga un valor que no puede medirse en un coste económico y que es más rico que el propio oro: el de los sentimientos, las horas de trabajo, las ilusiones compartidas, las preocupaciones, las conversaciones y, sobre todo, las oraciones que han acompañado cada puntada.
Porque cada hilo que compone esta toca lleva consigo una pequeña parte de quienes la han hecho posible. Cada puntada ha sido, de algún modo, una oración elevada a la Virgen. Y cada vez que esta toca descanse sobre sus hombros, quedará allí el testimonio del amor y la devoción de nuestra Hermandad y el pueblo de Trebujena hacia su Patrona.
Desde estas líneas queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento a todas las personas que, de una u otra manera, han colaborado para hacer realidad esta obra; a todas las integrantes del taller de bordados de nuestra Hermandad, por su entrega, paciencia y generosidad; y a los miembros de la Junta de Gobierno de la Hermandad de Nuestra Señora de Palomares, por acoger con tanto cariño este humilde presente.
Especialmente, queremos recordar con gratitud a quienes ya no pueden contemplar el fruto de aquel diseño que un día soñaron, pero cuyo trabajo y memoria permanecen de algún modo entre nosotros.
Que esta toca, que en estos días venideros descansará sobre los hombros de nuestra Patrona, sea muestra de nuestro amor filial hacia ña Virgen; memoria agradecida de las Bodas de Plata de su Coronación Canónica; y, sobre todo, una humilde ofrenda nacida del corazón y el trabajo incansable de toda nuestra Hermandad.
A Ella, serenísima Reina de los ángeles y soberana Emperatriz de los cielos, Señora nuestra de Palomares, encomendamos a ésta Hermandad, a nuestras familias y a todo nuestro pueblo.