28/05/2026
TOLEDO. 3 DÍAS.
100 aniversario de la Coronación Canónica de Nuestra Señora del Sagrario.
En el S. XVI se comenzó a vestir a las Imágenes Sagradas, sobre todo a las que se tenía más devoción, siendo personajes de la nobleza, arzobispos o los mismos Reyes los que hacía los regalos de estos vestidos y mantos, a los que con el tiempo se les enriquecía con joyas también regaladas por devoción o por favores cumplidos.
Afortunadamente a nuestra Virgen del Sagrario no se le hizo ninguna reforma para adaptarla a los vestidos y mantos, desgraciadamente a otras muchas se les hizo retalles, amputaciones he infinidad de destrozos que en muchos casos son irreversibles. Nuestra Señora se le pueden quitar las manos originales, se puede retirar el Sagrado Infante, pues son dos figuras exentas y para la "octava" de la Asunción en agosto, se retira el Niño y se colocan las manos orantes.
La Santísima Virgen tuvo mantos variados, de diario con los colores litúrgicos y mantos de festivo con riquísimos bordados, que se recomponían o adaptaban a los gustos del momento. El más antiguo que ha llegado a nuestros días, puede que sea el que se ha restaurado para la celebración del Centenario de la Coronación Canónica, que unos dicen que es del S.XVII y otros del XVIII.
Pero el más famoso, fue el encargado por el Cardenal Sandoval y Rojas para que hiciera juego o competencia en riqueza con el trono. Este manto lo confeccionó el bordador Felipe Corral sobre un fuerte tejido de tisú de plata, al que se le aplicaron 50.000, 80.000 o incluso 300.000 perlas, las cifras varían según los autores. Dentro de estas perlas, las había de varios calibres, algunas de tamaños grandes, otras medianas y las más pequeñas (aljófar) de tamaño menudo que servían para rellenar los dibujos. El manto también tenía piezas en oro esmaltado con los escudos del Cardenal enriquecidas con piedras preciosas. Este conjunto constaba de: manto, "vasquiña" o delantal, mangas perdidas, pectoral y vestido del Niño; todo siguiendo el mismo dibujo que el manto. Con el tiempo y por la gran devoción a la Señora se fue enriqueciendo la "vasquiña" o delantal, con joyas que regalaron nobles, arzobispos o reyes, algunas de valor incalculable.
Desgraciadamente este autentico tesoro partió con otras obras de arte en 1936, en principio para ser custodiadas y algunas para, literalmente, ser saqueadas. Este fue el caso del conjunto del famoso Manto, al que se le siguió la pista, pero nunca que se supo el destino final. No vamos a elucubrar, solo nos quedan las fotos y las manguitas del vestido del Niño incorporadas al "Manto de Aljofar".
Del resto de los mantos los detallamos a continuación.
Fotografías de Toledo Olvidado, Esclavitud de la Virgen del Sagrario, Toledo Sacro, Rodrigo Navarro e internet.