22/08/2026
¿Quién era Guru Rinpoche?
Se dice que la amabilidad del Buda al mostrar un camino transitable para ahorrarnos sufrimiento innecesario solo es superada por la amabilidad del maestro o la maestra de carne y hueso que tenemos, porque es quien nos acerca este camino ahora mismo. No es de extrañar, entonces, que en el Tíbet se conozca a Guru Rinpoche como «el segundo Buda», puesto que fue una figura decisiva en el establecimiento del budismo en el Tíbet.
Históricamente, fue un maestro tántrico del siglo VIII, procedente del ámbito cultural indio, invitado al Tíbet por el rey Trisong Detsen ante las numerosas dificultades que encontró el establecimiento del Budadharma en aquel reino árido y casi impenetrable, colgado en el Himalaya. Guru Rinpoche superó aquellos obstáculos y se convirtió en leyenda.
La tradición cuenta que realizó todo tipo de milagros, adoptó numerosas manifestaciones y llenó el Tíbet de enseñanzas ocultas que serían descubiertas siglos después por futuros discípulos y discípulas. Sus huellas erigieron numerosos lugares de peregrinaje: Samye, el primer monasterio budista del Tíbet; el famoso Taktsang («la guarida del tigre»), en Bután, donde se dice que practicó en retiro en sus escarpados acantilados; o las cuevas de Pharping, cerca de Katmandú.
La grandeza de los maestros se mide muy a menudo por sus discípulos, y los 25 discípulos principales de Guru Rinpoche son fuentes ineludibles de inspiración en esta tradición. Entre ellos destacan Yeshe Tsogyal, su más célebre discípula y consorte espiritual; el propio rey Trisong Detsen; o Vairotsana, uno de los grandes traductores tibetanos y una figura esencial en la transmisión temprana del Dharma en el Tíbet.
Guru Rinpoche es hoy el símbolo de una guía espiritual capaz de transformar cualquier obstáculo, aflicción y oscurecimiento en camino hacia el despertar, y de hacer florecer el Dharma en la mente de quienes recurren a él.
Hoy celebramos su paso por esta tierra y la confianza que sigue inspirando en incontables practicantes del Budadharma.
¡Namo Guru! 🙏