20/02/2025
Remedio Para El Miedo.
Lectura: Salmo 34:1-10.
"Busqué al Señor, y él me oyó, y me libró de todos mis temores". (Salmo 34:4)
Hace muchos años estando en el colegio tuve un problema con otro alumno que era más grande que yo, este muchacho me decía cosas y yo no le respondía. Otro chico al ver eso me preguntó si tenía miedo y le respondí un poco sí que tengo. (Claro el otro era más grande y más fuerte)
Y me dijo algo que nunca he olvidado: "¡A lo único que tenemos que tenerle miedo es al miedo!".
Pero el miedo también suele aparecer en nuestra vida cuando corremos el riesgo de perder algo: riquezas, salud, reputación, posición social, seguridad, familia, amigos.
El miedo revela nuestro deseo de proteger lo que más nos importa en la vida, en vez de entregarlo plenamente al cuidado y control divino.
Cuando el miedo se impone, nos incapacita emocionalmente y debilita nuestra vida espiritual. Tenemos temor de hablarles a otros de Cristo, de disponer nuestra vida y recursos para ayudar a los demás o de aventurarnos hacia terrenos desconocidos.
Un espíritu temeroso es más vulnerable al ataque del enemigo, el cual nos tienta para que no seamos felices a las convicciones bíblicas y nos hagamos cargo personalmente de las cosas.
Por supuesto, el remedio para el miedo es la confianza en nuestro Dios. Solo cuando confiemos en la realidad de la presencia, en el poder, en la protección y en la provisión del Señor en nuestra vida, podemos compartir el gozo que experimentaba el salmista, cuando dijo: "Busqué al Señor, y él me oyó, y me libró de todos mis temores" (Salmo 34:4)
Recuerda que confiar en el Señor es el remedio para un espíritu temeroso.
Dios te bendiga.