02/06/2026
Sin compasión, no hay misión.
A veces confundimos la pena o la empatía con la compasión, pero hay una gran diferencia:
La pena nos mueve a orar.
La empatía nos hace sentir el dolor del otro.
Pero la compasión nos impulsa a actuar, a acercarnos y a extender la mano para ayudar.
Jesús nos llama a ir un paso más allá. No se trata solo de conmoverse, sino de involucrarse.
¿Estamos listos para pasar de la empatía a la acción?
Getsemanísevilla