25/06/2026
En el día de ayer, Festividad de la Natividad de San Juan Bautista y última Conmemoración Mensual de María Auxiliadora de nuestro curso, agradecimos al Señor por el curso que hemos vivido como familia y el trabajo y la entrega de Paco Pepe como director de nuestra Casa Salesiana durante estos cuatro años.
Las Constituciones Salesianas en su artículo 55 dicen: “En las palabras, en los contactos frecuentes y en las decisiones oportunas, el Director es padre, maestro y guía espiritual.”
Al escucharlas, no suena a normas escritas, sino a vida hecha realidad entre nosotros. Porque eso es lo que tú has sido en Triana: padre cercano, maestro paciente y guía firme en cada paso que hemos dado como comunidad.
Paco Pepe nos ha acompañado no solo desde la responsabilidad, sino desde el corazón, enseñándonos con su ejemplo que la fe se vive con alegría, que el Evangelio se anuncia con sencillez, y que María Auxiliadora siempre camina con sus hijos, a pesar de las vicisitudes, inconvenientes y diferencias que puedan surgir.
En el Artículo 17 dicen las Constituciones: “El salesiano está siempre alegre, porque anuncia la Buena Noticia. Difunde esa alegría y sabe educar en el gozo de la vida cristiana y en el sentido de la fiesta: Sirvamos al Señor con santa alegría.”
Y así ha sido. Nos ha regalado mucho más que años de servicio: nos deja una huella profunda de entrega, de cariño y de auténtico espíritu y carisma salesianos, a pesar de los difíciles momentos que le ha tocado vivir en estos cuatro años. Nos ha enseñado a vivir la Iglesia en familia, a confiar más y hemos podido celebrar junto a él las Bodas de Plata de su entrega a Cristo en el sacerdocio.
Por eso, queremos dar gracias a Dios. Gracias Paco Pepe por tu cercanía, por tu alegría constante, por tu dedicación incansable y por haber sido, de verdad, ese “padre, maestro y guía espiritual” que describe vuestra regla de vida.
Imploramos a María Auxiliadora para que le siga acompañando siempre. Te esperamos de nuevo en Triana cuando Dios quiera que vuelvas a completar esta historia que parece que nunca terminaremos de escribir.
Damos Gracias a Dios por tu servicio y por tus años con nosotros.