07/06/2017
"Déjame adorarte, Madre", te dije.
"Yo te dejo, pero no lo necesito. No necesito tus llamas, ni tus oraciones, ni tus desvelos, ni tus himnos. No necesito nada de eso, pues Yo soy la sagrada Imbás de los Bardos. Yo hablo a través de los Oráculos. Yo os brindo el Don de la profecía en las Aguas Sagradas. Son Mis palabras las que salen de vuestras bocas.
Pero aprecio cada gesto, cada cariño, cada abrazo que me das, con tus manos que para mí son de niña. No te brindaré títulos, ni riquezas, más allá de una existencia mundana donde lo extraordinario se desvelará a partir de lo más pequeño."
-- Harwe Tuileva, Sacerdotisa de Brigit.