04/06/2026
Hoy las calles se convierten en templo y el corazón en altar. Jesús Sacramentado sale a nuestro encuentro, humilde y glorioso, escondido en el misterio del Pan consagrado.
Ante el Santísimo Sacramento, se inclinan nuestras preocupaciones, se fortalece nuestra fe y se renueva nuestra esperanza. En cada paso de la procesión recordamos que Dios camina con su pueblo, bendice nuestros hogares y permanece junto a nosotros en cada momento de la vida.
Que el Corpus Christi sea para todos una invitación a descubrir la inmensidad del amor de Cristo, presente en la Eucaristía, alimento de nuestras almas y luz de nuestro camino.
¡Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, hoy y por siempre!