06/04/2026
Y llegó el final… pero de esos que no se apagan, sino que brillan más fuerte.
Ayer, la procesión de Cristo Resucitado puso el broche a una Semana Santa que quedará para siempre en nuestra memoria. Han sido días intensos, llenos de fe, de reencuentros y de emociones que han sabido a mucho más después de la espera.
La luz de Cristo Resucitado recorrió nuestras calles como un susurro de esperanza, recordándonos que todo empieza de nuevo, que cada final es también un comienzo.
Queremos dar las gracias, de corazón, a la Cofradía de los Dolores de Pontecesures, a la Cofradía del Cristo de la Misericordia de Boiro, al Grupo de Fieles Cristo Rey de Ferrol y a todas las Cofradías de Santiago, por acompañarnos y hacer aún más grande este día. A las autoridades, por su presencia y apoyo.
Y muy especialmente, a cada cofrade… porque sois el alma de todo esto. A cada portador que sin ellos no sería posible recorrer las calles de nuestra ciudad, a todos esos pies y manos que impulsan el caminar de nuestro Señor resucitado, gracias por cada empujón. No tenemos palabras para agradecer a todos y cada uno de los participantes que ponen todo su empeño y corazón en cada día de esta Semana Santa. Sin vosotros, nada tendría sentido.
El acompañamiento musical, a cargo de la Sección Musical y de la Agrupación Musical Virgen del Carmen, fue el latido perfecto para cerrar esta historia, envolviendo el aire en alegría, solemnidad y emoción.
Ayer no fue solo una procesión. Fue el abrazo final a una Semana Santa única. De las que dejan huella… y ganas de volver a empezar.
Gracias por tanto. 💚✨