22/04/2026
Esta mañana hemos despertado con la triste noticia de que otra alma joven ha partido, acogida en los brazos de la Madre de Dios.
Lamentamos profundamente la inesperada pérdida de Eduardo y nos unimos en oración por su madre, sus seres queridos y por todos los jóvenes de Santaella, para que encuentren en María, Madre de consuelo, el refugio y la paz que tanto necesitan en estos momentos de dolor.
A todos aquellos que puedan sentirse solos o desbordados, queremos recordarles que no están solos. Buscad en la Iglesia un lugar de acogida, de escucha y de esperanza. Hablad, orad y dejad que el amor de Dios y el amparo de su Madre os sostengan en los momentos más difíciles.
Que la Santísima Virgen lo reciba bajo su manto, lo presente ante su Hijo y le conceda el descanso eterno.
Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, y haz que para él brille la luz perpetua.