29/04/2025
Y así, con el corazón lleno, llega el momento de decir adiós…
Ayer cerramos una de las etapas más intensas y hermosas de nuestras vidas, una locura como muchos decían: nuestra mayordomía de San Sebastián. Ha sido un año de entrega, de emociones, de esfuerzo compartido y, sobre todo, de fe vivida con cada latido.
Gracias a quienes nos habéis acompañado en este camino, a los que habéis estado en cada detalle, en cada gesto, en cada paso. No hay palabras suficientes para agradecer tanto cariño y apoyo. Nos llevamos momentos que guardaremos para siempre en el alma.
Ser mayordomos no es solo un honor, es una responsabilidad que hemos vivido con todo el respeto y el amor que nuestro patrón merece. Y aunque ya terminamos esta parte del camino, San Sebastián seguirá siempre en nuestro corazón, guiando nuestros pasos.
Y con la misma ilusión con la que un día empezamos nosotros, deseamos de corazón a los nuevos mayordomos un año lleno de alegría, unión y momentos inolvidables. Que vivan este privilegio con pasión y orgullo, y que San Sebastián los acompañe en cada paso, como lo hizo con nosotros.
Nos despedimos con la emoción de quien ha vivido un sueño y con la gratitud de saber que lo hicimos rodeados de lo más importante: nuestra gente.
Gracias por formar parte de este año inolvidable.
¡VIVA SAN SEBASTIÁN!