31/05/2025
*XVII ANIVERSARIO DE LA FRATERNIDAD DE SERVIDORES DEL CORAZÓN SACERDOTAL DE JESÚS*
_*Garachico, 30 de mayo 2025*_
Señor, te damos gracias, porque hace 17 años tu Espíritu suscitó esta pequeña familia en medio de la Iglesia, un sueño compartido, una preocupación por la escasez de respuesta a tu llamada, una misión, un don,... con un deseo ardiente: *ofrecer y entregar la vida POR ELLOS, por toda la vida consagrada, ser ECO de tu llamada y testigos del Amor de tu Corazón en medio del mundo y de la Iglesia.*
Gracias porque esta llamada, que nace en tu Corazón, la has hecho resonar en nuestros corazones inquietos. Y sigues haciendo que nos encontremos, que nuestros caminos se crucen, se enlacen y desde distintos lugares, desde distintas diócesis, con diferentes historias y trayectorias, pero con un mismo fin: sostener con nuestra vida y oración a quienes Tú has elegido para consagrarse del todo a Ti.
Gracias, Señor, porque nos llamaste personalmente. Ninguno de nosotros está aquí por casualidad. Nos pensaste, nos llamaste por nuestro nombre, y has contado con cada uno para esta misión escondida, pero seguro que fecunda.
Gracias porque has querido escribir esta historia de fidelidad contigo, con nuestras vidas frágiles pero disponibles. Sabemos que no somos indispensables, pero sí amados, elegidos, y enviados, y que Tú, Señor, cuentas con cada uno de nosotros.
Gracias por los comienzos de esta Fraternidad, gracias por todos los que la han hecho posible… nuestro querido obispo, ya fallecido d. Damián, que decía que a esta obra del Espíritu había que darle forma, por nuestro obispo emérito d. Bernardo que vio claro que esto venía de Dios, regalándonos estas palabras; “ustedes son el Corazón de Cristo”.
Gracias por los pequeños pasos, por los discernimientos, por los “sí” que se fueron sumando, y por todo lo que tú has hecho crecer en el silencio y en lo escondido. No podemos olvidar que con nuestro “si”, hemos consagrado nuestra existencia a tu Corazón Sacerdotal, para que seas nuestra única riqueza, nuestro centro, nuestro Señor, para que nos concedas sacerdotes y consagrados según tu Corazón.
¡¡Cuán grande eres Señor!!, que nos regalas hermanos a los que has llamado a esta misión tan necesaria en tu Iglesia. Tenemos hermanos en Guayaquil, donde ya han celebrado las segundas consagraciones. En Valencia, donde han descubierto además, la necesidad de pasar tiempo a solas, en la noche Contigo Señor. Gracias Señor por amarnos tanto y darnos a cada uno lo que necesitamos en cada momento. En Getafe otro grupo de personas, muchos matrimonios, con la misma inquietud y amor a tu Corazón, no es casualidad, lo sabemos, solo tu obra, que por ser tuya se extiende.
Gracias por cada hermano que forma parte de esta familia, por los que estamos hoy aquí compartiendo este día, por los que pasan tiempos de fragilidad o enfermedad, por los que, en el silencio de la cruz, siguen ofreciendo todo con amor.
Gracias también por los que ya han partido al cielo: su entrega permanece viva. Gracias por su testimonio. Confiamos en que, ahora desde el cielo, interceden por nosotros y por esta misión que tanto amaron.
Gracias por los momentos de luz y también por las noches oscuras. Gracias porque en todo momento, Tú has estado ahí, sosteniéndonos, alentándonos, recordándonos que vale la pena dar la vida por amor.
Señor te queremos dar gracias también por la Virgen María, tu Madre y nuestra, modelo y ejemplo de entrega sin reservas, por San José, protector silencioso, fiel, ejemplo de paternidad y por tantos santos y santas que vivieron por y para Ti.
Te damos gracias por poder celebrar este aniversario y darnos la oportunidad de poder decir a una voz, *¡¡aquí estoy Señor porque me has llamado…. cuenta conmigo!!*