¿QUIENES SOMOS LA FSCSJ? La Fraternidad de Servidores del Corazón Sacerdotal de Jesús es una Asociación Pública de Fieles de derecho diocesano que nació el 30 de mayo de 2008 en la parroquia de San Antonio de Padua, Granadilla; en la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús. Ese día, nuestro Obispo D. Bernardo Álvarez, firmó los estatutos, hizo la erección de la Fraternidad y consagró a los primeros miembros. Venimos de diferentes lugares y realidades pero nos une lo más importante: el amor del Corazón de Jesús y una especial sensibilidad y preocupación por las vocaciones a la vida consagrada y religiosa y muy especialmente al ministerio sacerdotal. Nuestra espiritualidad nace del Corazón traspasado de Cristo y en él ofrecemos nuestra vida y oración al Padre “por ellos”. Nuestro carisma es crear cultura vocacional, decir a todos que Dios sigue llamando, que no deja de hacerlo nunca, pero que tenemos que estar en disposición de escucha para poder responder. Todos hemos ido descubriendo la riqueza de carismas que hay en la Iglesia, un arcoíris en el que cada color tiene su propia característica, pero que juntos forman una imagen preciosa admirada por todos y todos son válidos, ninguno sobra. Pero también somos conscientes de las dificultades que vivimos en este tiempo, en el que Dios ocupa el último lugar, y no estamos educados a la escucha interior
El Señor, porque nos ha amado, nos ha llamado a consagrar nuestra vida “por ellos”, cada uno en el estado y realidad que vive: casado, soltero, viudo, separado…
Cada uno de nosotros es consciente de su pobreza y debilidad, pero también del inmenso don que el Señor nos ha regalado ante el cual nos descalzamos como Moisés porque es lugar sagrado. Toda persona es amada y llamada por Dios. Estamos llamados a ser eco de la llamada de Dios y reflejo del amor del Corazón de Cristo. Crear cultura vocacional promoviendo el conocimiento, la ayuda, la valoración y el apoyo a toda la vida consagrada. Esta Fraternidad nace del Corazón de Cristo para servir a la Iglesia a la que amamos profundamente, es nuestra Madre y Maestra y en ella servimos con nuestra entrega de vida y oración para que el Señor mande obreros a su mies. Actualmente somos 75 laicos consagrados repartidos entre las islas de Tenerife y La Palma y numerosos amigos de la Fraternidad a los que agradecemos mucho su apoyo y oración para que esta obra del Señor siga caminando. Desde nuestra espiritualidad y carisma nos ponemos al servicio de la Iglesia Diocesana, especialmente del Seminario Diocesano, de la Delegación de Pastoral Vocacional, la Delegación para el Clero, la Delegación de misiones, de la Vicaria para la Vida Consagrada, de los diferentes carismas de Vida Consagrada, la CONFER y las parroquias. Ofrecemos a los grupos eclesiales y formas de vida consagrada nuestras casas, llamadas DOMUS MARÍAE, lugar de oración en San Pedro de Daute – Garachico, otra llamada DOMUS SAN MICHAEL en el sur de Tenerife, San Miguel de Abona y la DOMUS BETEL en el Monasterio de El Císter en Breña Alta – La Palma. Actualmente hay otra casa que se está acondicionando y que pronto podremos también ofrecer a la Diócesis: la DOMUS JOSEPH en La Laguna – Tenerife. También, por encargo de nuestro Obispo, somos los responsables de la capilla de San Cristóbal – La Laguna, en la que, desde hace tres años, tenemos la ADORACIÓN PERPETUA DIURNA, ofrecida especialmente por las vocaciones, y en la que cada segundo viernes de mes celebramos una Hora Santa donde se da a conocer un carisma de vida consagrada existente en nuestra Diócesis.